Es este un ave, supongo que de buen
agüero, que revolotea a menudo por nuestro horizonte.
Quizás cien veces en la CDS nos hicimos esta pregunta,
y siempre la respuesta vuelve con matices y colores diferentes.
En el 2001, locos tras el hambre de una
Argentina que de golpe parecía arrasada por todas las
plagas, fuimos para algunas familias, en una infinitesimal
escala, un puente hacia el alimento.
Luego empezamos a mirarnos como organizadores
y gestores de esfuerzos comunitarios en pro de vivienda,
salud, educación; y siempre, siempre fuimos menos de lo
que quisimos.
Pero en todo momento hubo algo inmutable,
hubo buena voluntad desinteresada y conocimiento abierto
al prójimo y eso nos ha dado libertad. Si bien el tema
alimentario no ha perdido aún toda su urgencia, hoy nos
alegra mucho poder hablar de educación y oficios. Es casi
como mirar un horizonte más lejano y de efectos más duraderos.
En ese sentido, estamos convencidos de que la educación
es una instancia superadora de la asistencia alimentaría.
Primero es un escalón y luego es el otro, aunque bajo
la tiranía de lo urgente, el hambre sigue teniendo un
lugar que no debiera en un país como el nuestro.
Hoy nos preocupa mucho la educción y la
cultura. Sus efectos habilitadores hacia un mundo laboral,
basado en la tecnología, harán que la brecha educativa
sea cada día más dramática, si no hacemos algo por transformarla.
No es un problema del "otro", es mío, es nuestro, y sobre
todo, de nuestros hijos, aunque gocen hoy de la mejor
educación. ¿Para cuánto les serviría en un contexto embrutecido?
Hace 3 años iniciamos un programa de
becas escolares que hoy se ha transformado en un "sistema
de apoyo escolar no tradicional", dirigido a la familia,
no sólo al niño. Brindamos:
Becas escolares con dignidad: se
le entrega el dinero a la familia bajo un pacto de confianza.
"Es tu obligación que ese dinero, que te es tan imprescindible
para tantas necesidades que tienes, se le asigne a la
educación de tu hijo", luego los padres pagan la cuota
del colegio.
Herramientas pedagógicas y contenidos
educativos: mediante apoyo extraescolar, que ayuda
al niño a desempeñarse mejor en el colegio, a tener deseos
de superarse y a confiar en sus propias capacidades
Formación a los progenitores mediante
talleres y encuentros comunitarios: donde se exponen
temáticas muy aterrizadas en los desafíos de la realidad
concreta que esos padres atraviesan: comunicación
familiar, nutrición, prevención de accidentes
domésticos, adolescencia, apoyo a los hijos en
la educación escolar, entre otros. Esto implica
un compromiso comunitario "recorreremos juntos el camino
de la educación de nuestros hijos, para lo cual nos ayudamos
unos a otros", que fortifica la imagen de la familia y
sienta bases profundas de una pertenencia comunitaria.
Seguimiento profesional: el
contacto permanente con una red de asistentes sociales
es otro componente clave que impulsa la integración de
la misión educativa en el seno de la familia y desarrolla
en los niños la vocación por el estudio y el trabajo La
comunidad de Antiguos Alumnos puede desempeñar un rol
esencial para que esta iniciativa se difunda a muchas
más familias carenciadas del Partido de Pilar, que como
muestran las estadísticas, es en promedio, uno de los
partidos más pobres de la Provincia de Buenos Aires.
¡Contamos contigo!