EL GRAN DESAFIO
¿Qué se puede decir o explicar acerca del Desafío Sebrae? Cabe destacar como bien dijo nuestra compañera en sus palabras finales, es una experiencia que se vive y se siente, que no se puede explicar.
Estos casi 4 días fueron los mejores en mi vida. Este fin de semana pasado fue espectacular. No existen palabras que puedan definirlo.
El Desafío Sebrae realmente me cambió la vida.
Es una experiencia 100% única que vale muchísimo la pena vivir. Se armó un grupo espectacular entre nosotros, desde los ganadores a los perdedores, nunca jamás en ningún momento hubo una pelea o discusión, parecíamos todos amigos más que competidores, y eso fue fenomenal.
La competencia fue dura. Las decisiones se tomaban en muy poco tiempo y poco se podía descansar. Cada minuto valía oro y creo que eso fue lo que también lo hizo más interesante. Un error significaba bajar puntos abruptamente, y un acierto significaba mucha ventaja en comparación.
Pero más allá de la competencia, que estuvo fenomenal y es lo mejor que se puede experimentar, es el recuerdo de la competición y la absorción durante esos 4 días de absolutamente todo lo que más se puede valorar. La calidez humana, el capital social como bien se dijo durante las conferencias...
Aprovecho para felicitar nuevamente a los ganadores, que bien merecido se lo tenían. Demostraron ser fuertes, resistir y aumentar progresivamente. Eso marcó la diferencia: aprender de sus propios errores. De corazón que les valla lo mejor que puedan hacer en Brasil. Desde ya, cuentan con mi ayuda y apuesto que van a poder dejar a la Argentina bien parada.
Al resto de mis compañeros, agradecerles por la grata experiencia, por el buen compañerismo y por los hermosos recuerdos que me llevo en tan poco tiempo. Ojalá alguna vez nos podamos volver a encontrar todos juntos.
Y a vos Gastón, que estuviste en absolutamente todos los detalles e hiciste lo mejor que pudiste todo y tan bien salió, agradecerte también, porque gran parte de todo esto te lo debemos a vos. Gracias por además enriquecer nuestras vidas con cada anécdota, experiencia compartida o ya sea a través del acercamiento de grandes personas y empresas a nosotros.
Para finalizar, decirles a todos aquellos que se han quedado en el camino, que no bajen los brazos y que luchen semana tras semana durante el próximo Desafío 2011, que sé que es difícil, porque verdaderamente vale la pena y mucho. Apuesten, arriesguen y denle para adelante sin miedo.
Sin más, Martín Signori
Finalista Desafío Sebrae 2010