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Publicado en:Forbes

EL MBA en tiempos modernos

Pese a que crece la demanda de cursos cortos, el tradicional programa de negocios no pierde su encanto. La importancia de la innovación y el protagonismo de los contenidos blandos en las aulas. Cómo es hacer hoy un MBA y el perfil de los alumnos.

​Por: Cecilia Valleboni

Las horas en la oficina, de cursada del MBA, de trabajo en equipo y además tener un buen work-life balance es un reto posible. Es que, más allá de que la tendencia en educación ejecutiva es hacia los cursos cortos, cada vez son más los ejecutivos que apuestan por hacer una Maestría en Administración de Negocios, o MBA, como se los conoce por sus siglas en inglés. Surgidos en Argentina en la década del 80 e importados de las prestigiosas casas de estudio estadounidenses, son la carrera de los CEO, como se les solía decir. Demanda, claro, un esfuerzo grande, pero nadie se arrepiente y es un punto de quiebre en la carrera, según coinciden quienes se animaron a volver a las aulas.

Alejandra Falco, directora del MBA de la UCEMA -uno de los primeros de Argentina-, explica que el título es altamente demandado y es un plus en la carrera profesional. `Es una plataforma, un espacio más amplio que un máster, que vincula a ejecutivos con docentes -practitioners o investigadores-, que siguen las tendencias. Los vincula con empresas, con el alumno y con una comunidad internacional`, destacca. En este sentido, Alberto Willi, director académico del Executive MBA del IAE Business School, coincide y agrega: `Pese al incremento de programas cortos, el MBA está en crecimiento. Es para quienes buscan algo superador`.

¿Por qué hacer un MBA? La pregunta seguro retumba en la cabeza de los ejecutivos que cada año analizan opciones y alternativas para continuar con su formación profesional. Quienes pasaron por las aulas de un MBA destacan que les sirvió para `abrir la cabeza` y para `romper el molde`. Aseguran que los hizo mejores profesionales en el día a día y que hoy miran mucho más la innovación. En este sentido, las escuelas de negocios tienen un doble desafío: mantener el MBA a la vanguardia y adoptar una metodología de enseñanza que permita bajar los conocimientos al día a día. Así, los directores de las carreras locales aseguran que es un programa que está en un proceso de reconversión. Es que el MBA tiene que adaptarse al entorno para formar los directivos que necesitan las empresas de hoy. `El máster es un producto maduro en una industria madura, que obviamente tiene que innovar. Pero lo que tiene a favor es que la gente sabe lo que viene a buscar`, explica Willi. Asegura que muchos ejecutivos se acercan `para desespecializarse de lo técnico y especializarse en una mirada integral`.

Es que los motivos para hacer un MBA son muchos y de lo más diversos. Como denominador común, quien se anota en un programa como este busca herramientas de gestión y competencias claves, además de certificar conocimientos. `Algunos buscan crecer dentro de una empresa, y otros cambiar de compañía o emprender. La gran diversidad del MBA es uno de sus principales activos`, argumenta Sebastián Auguste, director del MBA y EMBA de la Universidad Torcuata Di Telia (UTDT). Además de nuevas materias electivas y una mayor posibilidad de hacer intercambio internacional, como novedad, la UTDT incorporó un nuevo formato de cursada, 3x3, que se cursa tres días (jueves a sábado) cada tres semanas. Este nuevo formato se sumó a los ya existentes y le permite a la b-school tener una oferta más balanceada de alternativas de cursada.

`Estamos siempre en contacto con el mercado. Yo estoy siempre reunida con CEO, reclutadores, headhunters y empresarios para entender el pulso de las necesidades del mercado y las tendencias`, explica Falco. Es por eso que desde la b-school se trabaja en generar una mentalidad emprendedora. `No es para quien quiere emprender, es para el ejecutivo que trabaja en una organización. La posibilidad de estar proponiendo, desafiando el status quo es crucial para las empresas`, aclara. Así, el agility learning y la flexibilidad ante el cambio es un must que deben incorporar los alumnos. Auguste explica que el MBA es un programa diseñado para favorecer el desarrollo de competencias claves para la toma de decisiones y gestión, y estas competencias hoy son demandadas por un público mucho más diverso. `Al público tradicional de empresas grandes del país, que fue el core de la demanda tradicional por un MBA, se le suman con creciente importancia empleados de pymes, emprendedores, organizaciones sin fines de lucro y gobiernos`, destaca.

Hoy, la edad promedio de los alumnos que cursan los MBA es 34 años, según la información que brindan las universidades. El Executive MBA -o EMBA- tiene un promedio más alto en edad y ronda los 38 o 40 años. En general, se trata de graduados en carreras como Ingeniería, Contador Público, Administración, y algunas más blandas como Comunicación, Marketing, Abogacía, Arquitectura y Psicología, entre otras. Desde las casas de estudios aseguran que en los últimos años se hizo más presente la diversidad de carreras. También, se amplió el público femenino: aunque no llega al 50%, ronda 35% o 40% en algunas escuelas. En tanto, los MBA argentinos también son muy valorados en la región, por lo que cerca del 40% son extranjeros (Paraguay, Perú, Ecuador, Colombia, Venezuela y Uruguay, principalmente).

Daniel González Isolio, director del MBA de la Universidad de San Andrés (UDESA), donde se gradúan unos 100 alumnos por año, explica que la escuela cuenta con una propuesta educativa articulada en dos grandes pilares: la visión de negocios y trabajar las competencias. `Creemos en el desarrollo de las competencias personalizadas. Cada participante tiene objetivos y personalidades distintas. Entonces creamos un track de desarrollo de carrera, donde cada participante es diagnosticado en función de sus fortalezas, debilidades y objetivos que ayudamos a identificar y construir`, explica el directivo. Así, cuando cada alumno trabaja las competencias, lo hace en función de su perfil. Esta metodología, tomada de las escuelas top del mundo, se lleva a la práctica a través de talleres y assessment. Primero, se hace un diagnóstico y a partir de ahí se trabaja con un coach personal. `Para nosotros hacer un MBA es mucho más que adquirir una visión de negocios`, destaca.

`Hoy en día un MBA es realizado por aquellos profesionales que desean colocarse en el primer decil de capacitación en el management empresarial. Ya no hay predominio de ningún género y los profesionales advierten que luego de haberse recibido necesitan el plus que otorga la maestría para seguir progresando en sus organizaciones o en sus aspiraciones de cambio`, explica Jorge Rodríguez, secretario de posgrado en UADE Business School. Como tendencia, asegura que el MBA incorpora cada vez más gestión y transferencia a los puestos de trabajo. Por otra parte, se recurre mucho a la visita de especialistas que están en ejercicio en empresas de vanguardia. `Life cases empresariales y materias duales de carácter blended. Incorporamos un laboratorio de finanzas con terminales Bloomberg, el UADE FIN LAB, para simular carteras de inversiones y acceso al financiamiento de compañías. Para 2020 proyectamos actividades con realidad virtual`, adelanta.

Paula Alladio, secretaria de Posgrado y Educación Continua de Universidad Siglo 21, cuenta que la Maestría en Administración de Empresas (MAE, como les gusta decirle en la universidad) se dicta en dos modalidades: 100% virtual y presencial. `Hoy vemos que los alumnos quieren venir menos horas a la universidad, porque no tienen tiempo`, explica. Así, en la versión virtual hay actualmente 500 alumnos de distintas cohortes. Esta modalidad, que surgió en 2016, puede iniciarse en cualquier momento del año y permite a alumnos del interior cursar a distancia. `Valoran mucho la aplicación práctica, que se logra con un plantel de docentes que puedan transmitir conocimientos y que sean profesionales en su área`, destaca Alladio, que además destaca la importancia de los invitados especiales que no son profesores de la universidad pero son destacados por su desempeño profesional.

Es que la tecnología es una gran aliada en tiempos modernos. Auguste, de la UTDT, explica: `Hoy los alumnos cuentan con muchas posibilidades para adquirir conocimientos fuera del aula, y lo que se busca en ella ya no es conocimientos que se pueden googlear, sino una experiencia diferenciadora, desafiante, que al alumno le haga repensar y lo invite a dedicar más tiempo fuera del aula a reflexionar y estudiar`. En este sentido, Gabriel Foglia, decano de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Palermo (UP), coincide y añade: `El MBA es sinónimo de interacción permanente entre alumnos y profesor. Si el profesor habla 20 minutos de corrido, pierde la atención. El profesor es un organizador de las ideas que fluyen`, destaca. Es por eso que la escuela reformuló el layout de las aulas y hasta la disposición, para que sea más una invitación al debate y no una clase magistral. El MBA de la UP -que cursan unos 200 alumnos y este año sumó una nueva orientación en Information Systems- tiene convenio con Harvard University y utiliza los mismos casos de la escuela estadounidense.

En la Universidad del Salvador (USAL), el MBA se divide en dos ciclos: management y especialización. `Los estudiantes toman primero la especialización y luego el de management, porque buscan fortalecer lo inmediato`, explica Héctor Dama, decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales. Para el académico, mantener aggiornado el MBA es todo un desafío. Hay que estar leyendo el mercado para identificar oportunidades y cómo relacionarlo con formación de más largo plazo. `Para nosotros es una oportunidad de incrementar la red de contactos e incluir a los interesados en programas puntuales para que tengan una doble visión: de corto y de largo plazo`, asegura.

Para muchos ejecutivos, el MBA es una gran oportunidad para repensar cómo jugar el segundo tiempo en la vida laboral, para ser más estratégicos, para planificar un desarrollo de carrera y tomar mejores decisiones. En el campus del IAE, Willi explica que la escuela va trackeando la experiencia de transformación, con herramientas que después de cada módulo se evalúan entre ellos en habilidades soft. `La idea es dar herramientas para gestionar la transformación. Los acompañamos individualmente y a los equipos`, destaca. El EMBA del IAE tiene unas 300 personas. La b-school tiene una metodología que se denomina metodología de aprendizaje centrada en el participante, que busca que, a través de un caso, un video o una simulación, el alumno pueda traer sus preocupaciones o sus problemas al aula. `Son tipo anfiteatro, y hay un espacio en el medio para que el profesor coordine la discusión`, explica. Hoy, lo que se da es un mix de metodologías -case in point, casos, simuladores, outdoors, presentaciones por equipo- para que los alumnos puedan involucrarse activamente en su proceso de conocimiento.

El networking, un punto clave del MBA, es uno de los aspectos más valorados por los ejecutivos. Funciona como una red de contención, donde saben que pueden apoyarse y que les permite conocer -de primera manoexperiencias corporativas de otras personas. Algo muy valorado por los ejecutivos de hoy.