Omitir los comandos de cinta
Saltar al contenido principal
Opinión -
Publicado en:Clarín PyMEs

El desafío de la innovación

Hay que generar conocimientos de uso práctico desde el Estado. Pero las pymes, en especial las medianas, deben incorporar l+D y científicos. Y destinarles presupuesto.

​Columna de Opinión. 

Para tener superávit de la balanza comercial tenemos que exportar productos con valor agregado proveniente de la innovación.

En innovación no estamos bien. Por ejemplo, el Global Innovation Ranking del Insead nos ubica en el puesto 76 (sobre 127 países), detrás de Chile (mejor latinoamericano), Brasil, Colombia, Uruguay. Idéntica situación tenemos en el índice del World Economic Forum (WEF) el cual nos sitúa en el puesto 72 con un score de 3,3 (sobre 7), por detrás de Chile. En el ítem `Calidad de las instituciones del l + D`,la Argentina califica con 4,6, delante de Brasil (3,7) y Chile (3,5). 

Podemos ver que la Argentina tiene muy buenas instituciones (casi todas públicas) y estamos mejor que los vecinos. En `Colaboración Universidad/Industria`, la Argentina tiene 3,3, detrás de Brasil (3,5) y Chile (3,4). La mala performance es pareja en los tres países, pero la nuestra viene cayendo en los últimos cinco años y no es porque tengamos menos profesionales, dado que tenemos mejor índice de científicos e ingenieros por población: 1.202 científicos/ millón de habitantes, contra 698 en Brasil y 455 en Chile. 

Finalmente, en `Inversión en l + D de las empresas`, la Argentina tiene 3,1, detrás de Brasil (3,4) y delante de Chile (3,0). 

Este análisis lo completamos con otra información importante: en pedidos de patentes, la Argentina tiene, en 2016, 20 pedidos de patentes/millón de habitantes (descenso en los últimos 12 años) contra 21,44 de Chile y 25,1 de Brasil. 

Otro elemento importante a analizar es la difusión que hacen los chilenos sobre sus patentes, haciéndolas extensivas a otros países, contra nuestra poca vocación exportadora de productos protegidos por patentes. 

¿Dónde está la raíz de nuestro problema? 

1)Nuestro país invierte poco en actividades de ciencia, tecnología e innovación (último dato 0,6% del PIB en 2014); está concentrada en el Estado, lo que denota que nuestras empresas no tienen a la innovación como un objetivo primordial. 

2)Poca relación entre el sistema científico tecnológico con las empresas. 

3)Orientación de nuestros científicos a escritura de papers. 

Creo que las mayores contribuciones que podemos hacer al país son las siguientes: 

1)Desde el Estado, inducir a generar conocimiento de uso práctico, que debe terminar en una patente y una empresa que lo comercialice. Evaluar a los científicos por patentes e innovaciones puestas en el mercado, no sólo por los papers publicados. 

2)Las pymes medianas deben desarrollar una estrategia de innovación, incorporar actividades de l + D e innovación, integrar científicos, destinar presupuestos para dicha actividad y recurrir a organismos públicos que hacen l+D, rompiendo los preconceptos existentes. 

3)El Gobierno, desde lo fiscal, debe promover más las actividades de las empresas en l + D. 

4)Los organismos de ciencia y tecnología públicos deben conectarse con las empresas en forma extensiva. 

La cuarta revolución industrial nos pasará por encima si seguimos trabajando cada sector en forma corporativa. No nos sobra el Presupuesto: cada peso que se invierte en ciencia, tecnología e innovación debe buscar la eficiencia y la aplicabilidad industrial, para mantener activa la rueda de la innovación, pero los empresarios pyme también tienen que comprender que para competir es necesario ser innovador.

Luis Dambra es director del Centro de Innovación Ciel- IAE y director académico del programa IN.