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Publicado en:El Cronista

El ecosistema emprendedor quiere repetir este año el oasis que tuvo en 2018

Los u$s 444 millones desembolsados en seis meses superaron a los de todo 2017. El número de inversores creció 79% en dos años. El mayor financiamiento fue de u$s 55 millones


El ecosistema emprendedor no estuvo exento del momento económico. Sin embargo, hubo buenas noticias para start-ups e inversores. A pesar de la coyuntura, fue un año muy activo, dijo Silvia Torres Carbonell, directora del Centro de Entrepreneurship de IAE . Según comentó, la tasa emprendedora -porcentaje de adultos que iniciaron un negocio en los últimos tres años y medio- habrá mejorado en 2018, después de que, en 2017, cayera a 6%. En 2016, había sido de 14,5%. Una tasa alta no necesariamente es buena. Puede tener mucha por necesidad y encubrir desempleo, aclaró Torres Carbonell.

Desde el lado inversor, el fondeo fue récord durante 2018. Sólo en el primer semestre, según reveló la Asociación Argentina de Capital Privado, Emprendedor y Semilla (Arcap), la financiación entre fondos de venture capital, seed y private equity alcanzó los u$s 444 millones. En todo 2017, había llegado a u$s 440 millones. En 2016, u$s 215 millones.

La ronda más resonante del año en venture capital fue la de Auth0, compañía de identity as a service: en mayo, cerró su serie D, de u$s 55 millones. La fintech Ualá fue la segunda: u$s 34 millones en una ronda de inversión por parte de Goldman Sachs Investment Partners (GSIP). A comienzos de año, también había recibido, en una serie A, u$s 10 millones, de Soros Fund Management, entre otros.

Onapsis, enfocada en ciberseguridad, en su serie C, levantó u$s 31 millones. Ya en una liga más pequeña, Workana, plataforma de freelancers, registró u$s 6 millones en abril, mientras que Moni, de préstamos personales, recibió u$s 5 millones. Increase, que, entre otros servicios, permite controlar ventas con tarjeta, recibió u$s 3 millones en agosto.

Vemos un crecimiento muy importante de nuevos emprendedores. Y no sólo a nivel nacional. También, subnacional, dijo Daniel Tricarico, director Ejecutivo Asociación de Emprendedores de Argentina (ASEA). Expresó que la devaluación llevó a muchos emprendedores a diversificar sus negocios y generar más exportaciones. También, hay un stress muy fuerte en el cashflow y la cadena de pagos, dijo.

El Gobierno, por su parte, trabaja en una ley de economía del conocimiento será la continuadora de la de software, que finaliza el 31 de diciembre próximo y cerca de la aprobación está la ley BIC, que reconoce legalmente a las compañías de triple impacto. Y, a fines de 2017, lanzó una convocatoria para coinvertir con fondos privados, a través de la Secretaría de Pymes y Emprendedores para realizar coinversiones. Se presentaron 11 fondos. Quedaron tres, y 40 aceleradoras, de las que quedaron 13.

Entre 2016 y 2018, el crecimiento de firmas de inversión en la Argentina fue de 79%, según datos de Arcap. Excluyendo a los clubes de ángeles, las organizaciones de capital semilla pasaron de 8 a 32, entre los que estuvieron Globant Ventures, Latin American Insurance Company, Embarca y The Yield Lab Latam, entre otros. Las de capital emprendedor, mientras tanto, ya son 18, y en 2018 se agregaron el Grupo Supervielle y Aceleradora Litoral, también.

De todas maneras, en comparación con lo que ocurre en la región, la Argentina está rezagada: según la Asociación para la Inversión de Capital Privado en América latina (Lavca, por sus siglas en inglés), la Argentina recibió sólo el 5% de la inversión de venture capital entre 2017 y el primer semestre de 2018.

Los montos de venture capital, para Diego González Bravo, presidente de Arcap, continuarán creciendo. A lo mejor, no duplicándose. El ritmo, tal vez, baje. En la Argentina, para él, hay cada vez más compañías en estadios de series A y masa crítica de emprendimientos. Hay un buen dealflow, dijo.

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