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Publicado en:Economis

Negociación de la deuda: “Su éxito es una condición necesaria para la recuperación económica”

Así lo indica Eduardo Fracchia en el último Informe Económico Mensual del IAE Business School, la escuela de negocios de la Universidad Austral.


Sin embargo, el economista asegura que esa condición “no es suficiente”, dado el contexto incierto de la economía. “Sería lamentable que después de tanto esfuerzo y faltando tan poco, no se cierre el tema de una vez“, manifiesta.

Por otro lado, Fracchia considera que la inversión es “anémica”. El crecimiento en el 2021 se basará en el consumo y la sustitución de importaciones, mientras que “las exportaciones serán la rueda de auxilio de este proceso, pero no un protagonista central”. Con respecto a este sector, destaca el “gran potencial” de exportación, si no hubiese retenciones: “La demanda mundial de alimentos no ha cedido, esto es positivo para el precio de nuestras commodities agrícolas. A mediano plazo (5 años), si no hubiese retenciones podría llegarse a 200 millones de toneladas de cosecha”.

Por su parte, Juan José Llach señala que el FMI castigó el crecimiento proyectado para el 2020, compensándolo parcialmente con una mayor mejora en el 2021 para EE.UU., China y el Área Euro; y no así para los países latinoamericanos entre los que, por supuesto, incluye a la Argentina. 

Finalmente, Martin Calveira analiza las principales variables de la coyuntura: la inflación temporalmente contenida por el contexto de contracción económica, la caída de la actividad económica, las necesidades financieras en el marco de la dominancia fiscal, la fuerte caída del comercio internacional y las presiones cambiaras en el marco de incertidumbre financiera.

Se dio a conocer una nueva edición del Informe Económico Mensual, que elabora el Departamento de Economía del IAE Business School de la Universidad Austral.

Juan J. Llach destaca que si bien algunos aspectos de la economía de EEUU en el mes de junio fueron positivos, junto a China y Europa que también presentan mejoras lentas; el FMI castigó el crecimiento proyectado para el 2020, compensándolo parcialmente con una mayor mejora en el 2021. En ese marco, el desempeño de los tres países latinoamericanos incluidos Argentina, Brasil y México es “decepcionante”. “Sus caídas proyectadas para 2020 son sólo peores que las del Área Euro, pero las correcciones hechas por el FMI entre abril y junio fueron las más negativas, y no sorprendería que vuelvan a empeorar”, remarca el economista.

Con respecto al dólar, Llach subraya su depreciación, no sólo respecto del euro y del oro, sino también de muchas otras monedas y de las commodities. “En realidad, todos los activos y bienes fueron afectados, pero el peso argentino fue el único activo que cayó, junto al dólar”, explica.

“La pregunta que sigue, bastante relevante para la Argentina, es si continuara esta flojera del dólar”, manifiesta Llach y agrega: “En nuestra opinión, ella continuará sólo si la pandemia vuelve a agravarse o si resultan fallidos los pronósticos de la cercanía de la vacuna. De no ser así, la Reserva Federal aumentará sus tasas de política monetaria y el dólar se fortalecerá. Por lo tanto, aunque hoy estamos mejor que el mes pasado, es poco probable que la Argentina se beneficie significativamente de una sostenida o mayor desvalorización del dólar. Más probable es que pueda aprovechar una mejora proveniente del debilitamiento de la pandemia -que no es poco- y de la consecuente mejora del crecimiento global”, concluye.

La economía argentina afrontando lo peor de la crisis

Eduardo Fracchia indica que, en nuestro país, “es relevante la postpandemia pero es clave el corto plazo porque condiciona al futuro”. En ese sentido, el economista destaca la negociación de la deuda: “Sería lamentable que después de tanto esfuerzo y faltando tan poco con información al 28 de julio no se cierre el tema de una vez”.

“En los hechos parece que se estaría materializando la propuesta de Kiguel y Levy Yeyati, en relación a la estrategia sugerida por ellos de “pacto de espera” desde la cual se planteó una ventana de 4 meses de negociación. Hay un consenso general de aprobación sobre cómo se ha llevado el proceso de negociación que aprueban Cavallo, Luis Caputo, Lacunza y el propio FMI. Así todo pareciera que falta capacidad de cerrar diferencias que no parecen tan grandes en el plano de los montos por pagar y de condiciones legales”, explica Fracchia.

Sin embargo, el éxito en la negociación se presenta como una “condición necesaria pero no suficiente” para la recuperación económica. “Si hubiese default, faltarían dólares y podrían generarse presiones cambiarias, además del efecto en el crédito a sector público y privado”, asegura.

Sobre la macro, Fracchia explica que “la inversión es anémica”. El crecimiento en el 2021 se basará en el consumo y la sustitución de importaciones, mientras que “las exportaciones serán la rueda de auxilio de este proceso, pero no un protagonista central”.

El economista de la Universidad Austral también hace foco en la “principal preocupación” de la sociedad: la inflación. “Actualmente se encuentra amesetada por los congelamientos de tarifas y precios, y la recesión”, detalla. Tomando la encuesta de Berensztein y D´Alessio, a la inflación le siguen como factores relevantes las condiciones de empleo y la seguridad.

Con respecto al sector externo, Fracchia afirma: “Existe gran potencial de exportación, si no hubiese retenciones. La demanda mundial de alimentos no ha cedido, esto es positivo para el precio de nuestras commodities agrícolas. A mediano plazo (5 años), si no hubiese retenciones podría llegarse a 200 millones de toneladas de cosecha”.

Por otro lado, en cuanto a medidas de gobierno en estudio o implementación, el impuesto a las grandes fortunas continúa demorado: “El ministro Guzmán lo apoya, no así al blanqueo”, observa Fracchia y agrega: “Pareciera también que llega la moratoria impositiva. Siguen funcionando el régimen de IFE y de ATP, éstas últimas las reciben 3 millones de trabajadores y unas 300.000 empresas. En cuanto al crédito, lo que llega efectivamente es menor y se destina a monotributistas y autónomos. A su vez, el préstamo bancario a PyMEs es acotado, quizás inferior al 20% de las firmas”.

En este escenario, el economista del IAE Business School vuelve a hacer hincapié en la negociación de la deuda: “Es de destacar que los bancos se encuentren con un volumen importante de depósitos y generen poca masa crediticia. Si el canje de deuda se resuelve con éxito, sería un factor favorable ya que las entidades disponen de bonos en cartera los cuales pueden subir de precio. Esto sería un efecto positivo para el lado financiero de la economía local y para expandir la capacidad prestable del sector”, concluye.

Finalmente, Martín Calveira repasa las principales variables de la coyuntura económica entre las que destaca las siguientes observaciones a cada variable:

Precios:

  • La inflación mensual minorista de junio se situó en 2,2%.
  • El confinamiento estricto como principal instrumento de gestión generó la necesidad de emisión monetaria en primera instancia vislumbrando efectos no deseados que deben ser controlados para evitar la descoordinación de precios.
  • La fuerte aceleración de la emisión monetaria como única fuente de financiamiento fiscal conforma un escenario de potenciales niveles altos para los precios
  • La inflación acumulado del año 2020 se sitúa en 13,6%, nivel menor al acumulado en el mismo período del año anterior, 22,4%.

Actividad económica:

  • La dinámica económica se sostiene en una fase de disrupción profunda pese a las aperturas parciales de algunas actividades.
  • Las proyecciones de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) para este año profundizan la contracción con un nivel mayor al del año 2002
  • Mientras que en mayo de 2020, la utilización de la capacidad instalada en la industria se ubica en 46,4%, nivel inferior al del mismo mes de 2019, en el que se registró un 62,0%.
  • Desde el relevamiento de la industria manufacturera se observan que las caídas más pronunciadas en términos históricos fue en el sector automotor (-73,7), textil (-57,2%) y metálicos básicos (-52,5%)
  • De acuerdo a Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), la producción de las pymes industriales cayó interanualmente -34,9% en mayo de 2020. El menor descenso relativo respecto al mes de abril (-53,1%) se deriva de la apertura de algunos rubros de producción. Concretamente, si los rubros esenciales como alimentos y bebidas, papel y cartón, y productos químicos no se tendrían en consideración, el derrumbe se extendería a -45,8%.

Sector fiscal:

  • El gobierno nacional se enfrenta a necesidades financieras crecientes que denotan una posición financiera de gran fragilidad. La crisis sanitaria y el confinamiento social extendido comienzan a impactar seriamente en las cuentas fiscales nacionales y provinciales.
  • El poder ejecutivo debe resolver la reestructuración de la deuda a los efectos minimizar factores de incertidumbre y evitar un proceso disruptivo en los demás mercados. Tras la caída inédita de la actividad privada es determinante que la política fiscal genere certidumbre.
  • Se observa una fuerte caída del poder adquisitivo de los ingresos del sector público en 21,2% lo cual plantea una mayor problemática para la política fiscal que necesita un mayor espacio para actuar con sesgo anticíclicas.

Sector externo:

  • Los efectos de la caída de la economía mundial sobre el comercio internacional tienen un peso relativo mayor para economías que dependen de las divisas comerciales. La contracción del intercambio comercial argentino de los primeros cinco meses del año fue -17% respecto al mismo período del año 2019.
  • La política comercial de los países emergentes esencialmente deberán coordinar su política comercial a los efectos de no distorsionar mercados internos y sectores de mayor productividad ya que la necesidad de mayores recursos externos se profundiza.

Sector monetario y financiero:

  • El contexto monetario nacional sigue expuesto a tensiones vinculadas con las necesidades de financiamiento fiscal. En lo transcurrido del año, la autoridad monetaria aumentó en más de dos veces el financiamiento al fisco en comparación a todo el año 2019.
  • El gobierno busca resolver la reestructuración de la deuda externa en el marco de una negociación con resultados inciertos. Las negociaciones continúan durante julio a los efectos de converger posiciones lo cual es cardinal para estabilizar las expectativas económicas.
    El riesgo país medido por el EMBI+Arg se establece en los 2220 p.b. durante la última semana de julio lo cual representa una disminución desde los 2495 del último día de junio.

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