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Publicado en:Ambito.com

Posgrados 2020: ¿Cuánto cuesta estudiar en la Argentina?

 

En el país, sólo el 1% de los jóvenes adultos tienen una maestría, una especialización o un doctorado. La cuestión económica es una de las principales trabas, pero no la única. Ámbito conversó con distintos directivos de universidades públicas y privadas sobre las expectativas para el próximo año.​


Por Mariana Leiva


Sólo el 1% de los jóvenes adultos tiene un estudio de posgrado en la Argentina, un nivel inverior al promedio de los países del G-20 donde es del 7%; a pesar de que las posibilidades de conseguir un empleo se encuentra entre las más altas: 94% versus el 89% promedio de los principales países del mundo.

La brecha para conseguir un empleo de calidad, en tanto, es de 10 puntos porcentuales a favor de las personas que cuentan con un estudio de posgrado, en relación a los licenciados. Una ventaja laboral que, en Argentina, sólo aprovecha el 2% de los adultos.

Así se desprende del último informe “Education at a glance” publicado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

Los aranceles son una de las principales trabas para acceder a un título de posgrado: las maestrías de dos años tienen un costo cercano a los $300.000 en una universidad pública, aunque puede encarecerse en caso de estudios relacionados con el área de las ciencias económicas; mientras que en las públicas puede rondar los $120.000. Por su parte, las especializaciones (de 1 año) suelen costar hasta un 30% menos.

En los posgrados de Ingeniería, los valores pueden ubicarse a $390.000 (maestría) y $290.000 (especialización) al tiempo que un MBA tiene un costo, en dólares, de más de u$s 22.000.

El decano de la Escuela de Posgrado de la Universidad Nacional de La Matanza, Rubén Marx, comentó en diálogo con Ámbito que el bajo nivel de ingresos está relacionado con "factores económicos y con la dificultad para cursar en paralelo al desempeño laboral. También se debe mencionar que no todo el mundo aspira a ocupar un cargo ejecutivo alto". Éstas serían también las causas que llevan al abandono e la cursada.

La secretaria académica de la Universidad de Buenos Aires (UBA), María Catalina Nosiglia, por su parte, indicó a este diario que "la diferencia de porcentaje de población que alcanza la titulación de grado puede estar vinculada con una serie de factores complejos, como la estructura de los sistemas de educación superior y las habilitaciones para el ejercicio profesional".

Explicó que "en el caso argentino, la formación de grado es de carácter amplio e integral, y a comparación con otros sistemas educativos, es de mayor duración".

Nosiglia mencionó, además, que "los títulos de educación superior argentinos habilitan para el ejercicio profesional, por lo tanto la formación de posgrado no es mandatoria para el desarrollo de actividades profesionales. En otros países cabe destacar la realización de un posgrado es necesaria para el ejercicio profesional.

Expectativa 2020

Héctor Dama, decano Facultad Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad del Salvador (USAL), comentó que, en medio de la crisis económica actual, existe una “mayor selectividad” en términos de que se “reflexiona mucho antes de inscribirse en un posgrado, considerando no sólo la demanda de esfuerzo y tiempo sino de dinero”.

“La diferencia con respecto a años anteriores es que se procura obtener el mejor retorno sobre la inversión, y en el menor tiempo posible, por lo que se inclinan por especializaciones (cuya duración es de un año)”, indicó. ¿La explicación? Muchos profesionales asumirán el costo de sus estudios, dado que las empresas dejarán de patrocinar a sus empleados el año próximo, como ocurría en años anteriores.

En este sentido, muchas universidades ofrecen especializaciones, como título intermedio, con la posibilidad de que se tomen las materias como válidas para una maestría. También se pueden cursar posgrados “on demand”, en el marco de los cual se pueden hacer cursos en formato de extensión para que los profesionales puedan ampliar sus capacidades de acuerdo las necesidades laborales de cada momento.

Solange Samper Richard, directora comercial de Posgrados de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Austral, destacó que, considerando el contexto actual, "las expectativas apuntan a sostener el mismo nivel de inscripciones de 2019".

El perfil de los estudiantes

En lo que corresponde a Especializaciones, los rangos etarios de 25 a 29 años y de 20 a 24 años concentran el 60% de los estudiantes y prácticamente el 70% de los ingresantes.

En las maestrías, el incremento de edad es más visible, comenzando a tener más peso las franjas etarias correspondientes a 35-39 años y más de 40 años.

En los doctorados se observan dos fenómenos, además del incremento de edades dominantes (el 30% de los estudiantes de doctorado tienen cuarenta o más años), es observable cómo las franjas etarias más jóvenes acceden a este nivel de formación de posgrado en los últimos años (los ingresantes de 25 a 29 años abarcan el 38,8%), según datos aportados por Nosiglia.

"En las disciplinas de las ciencias básicas se observa que los ingresantes son más jóvenes que el resto de las ramas (casi el 70% de sus ingresantes tienen entre 20 y 29 años). Esto probablemente responda a la importancia de la investigación para estas disciplinas", destacó Nosiglia.

Agregó, "mientras que en caso de las disciplinas de ciencias humanas presenta otro perfil, con ingresantes mucho más adultos: alrededor del 50% de los ingresantes son mayores de 35 años. Al tiempo que las ciencias sociales y aplicadas, por su parte, presentan una distribución etaria más parecida al promedio de los posgrados".

Para el decano de USAL, el mayor aprovechamiento de un estudio de posgrado se hace con una experiencia profesional minína de tres años debido a que, en este nivel, el aprendizaje se sustenta en compartir experiencias de todos los participantes. "Ése es el perfil de los estudiante", dijo.

Jorge Luis Maiorano, decano de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad de Belgrano (UB), señaló a Ámbito que "en los estudios de grado, el alumno adquiere los elementos mínimos, por lo que en los posgrados se ofrece una especialización en determinados conocimientos.

"Hoy, el desarrollo profesional exige una actualizacón constante", agregó Maiorano y resaltó que, por esta causa, el rango etario de los que cursan un posgrado abarca desde los 25 y 40 años.

Sobre este punto, Marx destacó que, en los perfiles más relacionados con la educación y la psicología, se trata mayoritariamente de alumnos de entre 30 y 35 años; pero en carreras económicas y jurídicas, el promedio baja a entre 20 y 25 años.

La modalidad a distancia es la más elegida aunque algunas carreras que requieren de manera necesaria de la cursada presencial (con asistencia dos veces por semana), tal es el caso de estudios de liderazgo o habilidades blandas (asociadas con la personalidad y naturaleza del individuo).
Otro punto a tener en cuenta es que los profesionales no eligen un posgrado a partir de su título de base (como licenciatura); sino de su experiencia laboral.

"La mayoria de los estudiantes tiende a ensanchar su banda de competencias profesionales incursionando en disciplinas que no eran las de origen; en un contexto donde las organizaciones seleccionan a su personal no sólo por su especialización sino por su potencial de desarrollar distintas capacidades. Se buscan profesionales flexibles". afirmó el decano de la USAL.

Samper Richard puntualizó por su parte que "los alumnos de las carreras afines a Ciencias de Datos son más jóvenes que los estudiantes que eligen carreras orientadas al área de Energía. Operaciones o Mantenimiento, donde se prioriza más la experiencia en el área".

En cuanto a los objetivos de aprendizaje, las orientaciones de "Datos" apuntan a generar conocimiento de base mientras que las de "Industria" (Operaciones, Mantenimientos y Energia) apuntan a ampliar conocimientos y actualizarse en las nuevas tendencias.

La directora mencionó que "si bien las carreras presenciales siguen teniendo su público cada vez crece más la demanda en las carreras virtuales y semipresenciales".

Paula Rodríguez Etchard, directora comercial del IAE Business School, la escuela de negocios de la Universidad Austral, añadió para el caso de los Executive MBA los aspirantes son personas que buscan "un progreso/desarrollo en su carrera profesional, una transformación personal, adquirir nuevas capacidades, abrir la mente, compartir experiencias, explorar nuevas posibilidades y emprender".

La directora de Escuela de Postgrado del ITBA, María Eugenia Pérez, indicó que "cada vez más, son personasde sólida trayectoria y experiencia, las que se acercan a actualizar sus conocimientos, fundamentalmente empujados por la necesidad de adquirir nuevas herramientas para desarrollar su trabajo de una manera más eficiente".

Recomendaciones a la hora de elegir

La recomendación más importante para los especialistas es que los alumnos comprueben que el título esté acreditado por la Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria (CONEAU) e inscriptos en el ministerio de Educación.

Un primer indicio es que sólo están aprobados las especializaciones, las maestrías y los doctorados; mientras que ninguna diplomatura o curso de posgrado cuenta con ese aval.

Esto es importante sobre todo en el caso de aquellas personas que aspiren a revalidar ese título en el exterior, donde sólo se aceptan los aprobados por la cartera educativa. Suma, en este sentido, que la universidad cuenta con acuerdos, convenios o vinculación con casas de altos estudios de otros países; a veces son docentes extranjeros que dictan materias en nuestro país.

La directora de la Escuela de Postgrado del ITBA indicó que "hay que estar atentos a qué herramientas son necesarias para estar bien preparados para enfrentar los desafíos e invertir en capacitación, que es la mejor decisión porque significa llegar al futuro preparado".