A prioridad del equipo económico pareciera haber girado en el margen. Tanto el Tesoro como el BCRA soltaron pesos en la economía buscando descomprimir las tasas. Esto ocurre después de dos meses donde el Tesoro se ocupó de retirar en las licitaciones todos los pesos que emitía el BCRA por la compra de dólares manteniendo estable la base monetaria y coordinando una alta volatilidad en las tasas cortas.
Es más, en la última licitación, el Tesoro refinanció sólo el 93% de los vencimientos y optó por no entregar deuda a tasa fija siendo el bono más corto -en donde estuvo concentrado el 57% de la licitación- una letra indexada a la inflación de mayo. En tanto, en la previa el BCRA estuvo comprando bonos y emitiendo pesos dándole liquidez al mercado. A esto se sumó la decisión de colocar deuda en dólares en el mercado local, buscando acumular los dólares para el vencimiento de los cupones de julio. En principio, se anunció la emisión por USD 2.000 millones de un bono con cupones mensuales que vence después de la primera vuelta electoral en 2027, de los cuales se colocaron USD 251 millones a una tasa del 5,74%.
En este contexto, las tasas en pesos empezaron a descomprimirse, y la caída del dólar que llegó a acumular en febrero más de 5%, el lunes pasado se redujo a 3% con un dólar en $1.397 después de haber testeado $1.370. Con este movimiento el tipo de cambio real multilateral volvió a 90 (base 100 del día después de la salida del cepo de Macri) después de haber tocado 87 a principios de la semana y 103 en medio de la corrida preelectoral. Esto en un contexto donde la tasa de inflación de marzo vuelve a estar más cerca del 3% que del 2% (con tarifas y precios de la carne que siguen impactando) para recién empezar a descomprimirse a partir de abril. El cambio de régimen se profundizó cuando se sacaron los controles de capitales a las personas en el acuerdo con el FMI y la economía empezó a operar casi sin brecha cambiaria y tasas altas. La contundente señal al desarme acelerado de stocks (de las empresas y de las familias) detrás de este esquema fue la norma y explica en gran medida el frenazo de la economía que se observa frente al cambio mencionado en los precios relativos. Los datos de diciembre mostraron un repunte en el margen, aunque en gran medida estuvo explicado por el salto en la cosecha de trigo y la baja de subsidios. Por lo pronto hay dos segmentos que muestran dinamismo: los sectores asociados al RIG I (energía y minería) y los asociados a las economías de plataforma con un grado de semi informalidad.
De momento, la concentración de vencimientos en 2027 y el intento de avanzar con un esquema de nuevas "Letes" que vence entre la primera vuelta y el Ballotage descomprime el corto plazo, pero vuelve a poner el foco sobre la necesaria extensión del horizonte. -aunque el riesgo de ballotage para esta estrategia financiera, sigue latente.
Profesora de Economía en IAE Business School.
Fuente/Copyright: Marina Dal Poggetto - Revista Fortuna
