Argentina retrocedió ocho posiciones en el Índice Global de Brecha de Género 2026 y se ubicó en el puesto 45 entre 145 países, según el informe elaborado por el Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés).
El resultado expone una diferencia entre los avances en materia educativa y las desigualdades que persisten en el mercado laboral, donde las mujeres registran menores niveles de participación, ingresos más bajos y una representación reducida en los puestos de decisión.
El informe, cuyo capítulo argentino estuvo a cargo de IAE Business School, muestra resultados dispares en las cuatro dimensiones que analiza: participación y oportunidades económicas, nivel educativo, salud y supervivencia, y empoderamiento político.
Mientras que Argentina alcanzó la máxima puntuación en el subíndice educativo y se encuentra cerca de la paridad en salud, la participación económica constituye el principal desafío para reducir las brechas entre mujeres y varones.
Brecha laboral: las mujeres participan menos y tienen menores ingresos
En la dimensión de participación y oportunidades económicas, Argentina obtuvo un puntaje de 0,660 sobre 1 y quedó en el puesto 107 del ranking global. Los indicadores reflejan diferencias en el acceso al empleo, los ingresos estimados, la distribución del trabajo a tiempo parcial y la presencia femenina en posiciones jerárquicas.
La tasa de participación en la fuerza laboral alcanza al 53% de las mujeres, frente al 72% de los varones. La diferencia de 19 puntos porcentuales muestra una menor inserción femenina en el mercado de trabajo.
La brecha también se observa en los ingresos estimados. Según los datos del informe, las mujeres perciben ingresos equivalentes al 58% de los correspondientes a los varones: unos 19.000 dólares internacionales frente a 33.000.
Esta unidad de medida está ajustada por paridad de poder adquisitivo y no debe confundirse con los salarios efectivamente cobrados en dólares.
La distribución de los puestos jerárquicos presenta otra diferencia. Las mujeres representan aproximadamente el 32% de quienes ocupan cargos de legisladores, altos funcionarios y gerentes, mientras que los varones concentran el 68% restante.
En cambio, la participación femenina alcanza la paridad e incluso supera a la masculina entre profesionales y trabajadores técnicos. El contraste muestra que la presencia de mujeres varía según el tipo de ocupación y el nivel de responsabilidad.
Las diferencias también aparecen en otros indicadores laborales. El desempleo afecta al 8% de las mujeres, frente al 7% de los varones, mientras que el trabajo a tiempo parcial alcanza al 55% de las mujeres y al 30% de los varones.
Educación: Argentina alcanza la paridad, pero persisten diferencias en las carreras elegidas
En el extremo opuesto se encuentra la dimensión educativa. Argentina obtuvo un puntaje de 1,000 y ocupó el primer puesto global en este subíndice, que contempla indicadores vinculados con la alfabetización y el acceso a los distintos niveles de enseñanza.
El informe registra igualdad en el acceso a la educación secundaria y terciaria, aunque no dispone de datos sobre el nivel primario.
Sin embargo, la paridad en el acceso educativo no implica una distribución equivalente entre las áreas de estudio. Los indicadores complementarios muestran diferencias en las carreras vinculadas con la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas, conocidas como STEM.
Entre las mujeres, el 10% estudia carreras STEM, frente al 24% de los varones. En ingeniería, manufactura y construcción, las proporciones son del 4% y el 10%, respectivamente.
La diferencia es aún más marcada en las tecnologías de la información y la comunicación (TIC): la participación alcanza al 0,9% entre las mujeres y al 5% entre los varones.
Salud: una de las dimensiones más próximas a la paridad
En salud y supervivencia, Argentina obtuvo un puntaje de 0,974 y se ubicó en el puesto 43. Esta dimensión considera la proporción de sexos al nacer y la esperanza de vida saludable, entre otros indicadores.
De acuerdo con el informe, la esperanza de vida saludable es de aproximadamente 66 años para las mujeres y de 63 años para los varones.
El resultado sitúa a la salud entre las áreas en las que el país presenta menores brechas dentro de la metodología del índice.
Fuente/Copyright: BAE Negocios
