Revista Alumni

IAE Summit 2026: cómo pasar de la estabilización al crecimiento sostenido

En el marco del IAE Summit 2026, los economistas Fernando Marengo, Marina Dal Poggetto, Hernán Lacunza y Lucas Pussetto dieron sus miradas sobre las oportunidades y desafíos que enfrenta la Argentina en un escenario global en transformación.
Publicado Thursday 25 de June

En el IAE Summit 2026, Fernando Marengo, profesor de IAE Business School y economista jefe de BlackTORO; Marina Dal Poggetto, profesora de IAE Business School y directora ejecutiva de Eco Go; y Hernán Lacunza, director de Empiria y exministro de Economía de la Nación y de la Provincia de Buenos Aires, compartieron sus perspectivas sobre la coyuntura económica argentina y el escenario internacional. El panel fue moderado por Lucas Pussetto, profesor de IAE Business School, quien les hizo preguntas sobre el contexto global, la política económica y los desafíos para consolidar el crecimiento.

Inicialmente, Lucas Pussetto consultó a Fernando Marengo sobre su lectura del contexto internacional y del impacto sobre la economía argentina. Como punto de partida, el economista identificó tres variables que permiten comprender cómo un país se relaciona con el resto del mundo:

  • La situación de los socios comerciales: El crecimiento o la desaceleración de los principales socios comerciales impacta directamente sobre las exportaciones de un país. Actualmente, las proyecciones muestran una desaceleración de la economía global, aunque sin expectativas de una recesión.
  • Los precios internacionales: La evolución de los precios de exportación e importación influye en la competitividad de las economías. En el último año, productos clave para Argentina —como el petróleo, el gas, la carne, los granos y el litio— registraron subas, configurando un escenario favorable para la región.
  • Los movimientos de capital: Los flujos internacionales de inversión condicionan las oportunidades de financiamiento y crecimiento. En un contexto de diversificación global de portafolios, los mercados emergentes y América Latina aparecen entre los principales beneficiados.

A partir de este diagnóstico, Pussetto consultó sobre el posible impacto de la inflación en Estados Unidos y de una eventual política monetaria más restrictiva en las economías desarrolladas. Marengo señaló que ese escenario no sería favorable para los países emergentes. Sin embargo, sostuvo que la creciente diversificación de los flujos de inversión internacionales ha favorecido a mercados como América Latina. En ese contexto, consideró que Argentina todavía cuenta con margen para mejorar sus condiciones de financiamiento mediante una reducción del riesgo país.

Más adelante, la conversación se trasladó al plano local. Consultada sobre la política monetaria y la evolución reciente del programa económico, Marina Dal Poggetto sostuvo que uno de los principales desafíos de la Argentina consiste en reconstruir la moneda y recuperar el crédito, luego de años marcados por alta inflación, fuertes distorsiones de precios relativos y una profunda pérdida de confianza.

Si bien reconoció avances vinculados con la desaceleración de la inflación, la acumulación de reservas y la reducción del riesgo país, advirtió que aún persisten desafíos para consolidar la recuperación. Entre ellos, mencionó las dificultades para expandir el crédito y la falta de una trayectoria de crecimiento sostenida de la actividad económica. En este sentido, consideró que la evolución del programa financiero y del contexto político será determinante para los próximos años.

Por su parte, Hernán Lacunza analizó el papel del equilibrio fiscal dentro de la estrategia económica. Según planteó, el ordenamiento de las cuentas públicas constituye uno de los principales logros de la actual gestión y ha contribuido a generar un horizonte de mayor previsibilidad para la toma de decisiones económicas. A su entender, la reducción de la inflación y la estabilización de variables como el tipo de cambio, las tasas de interés y el riesgo país fueron posibles gracias a un ajuste fiscal que permitió recuperar cierto grado de confianza en la economía.

No obstante, señaló algunos desafíos que quedan por resolver. Entre ellos, mencionó la ausencia de superávit financiero una vez considerados los intereses de la deuda, la debilidad que muestra la recaudación en algunos sectores y el margen cada vez más limitado para continuar ajustando el gasto público. En ese contexto, sostuvo que la consolidación fiscal deberá complementarse con una recuperación más amplia de la actividad económica.

Al ampliar la mirada sobre el conjunto de la política económica, Lacunza consideró que la estabilidad fiscal es una condición necesaria, pero no suficiente para garantizar un crecimiento sostenido. En ese sentido, planteó la importancia de lograr una mayor coordinación entre las políticas fiscal, monetaria y cambiaria para fortalecer la previsibilidad y generar condiciones más favorables para la inversión. Además, describió un escenario de crecimiento heterogéneo, en el que algunos sectores vinculados a los recursos naturales muestran un fuerte dinamismo, mientras que otras actividades continúan rezagadas, especialmente en los grandes centros urbanos. Para el exministro, el desafío consiste en transformar la estabilidad alcanzada en una plataforma que permita ampliar el crecimiento, fortalecer el financiamiento y generar oportunidades de desarrollo más extendidas.

Así, tras las palabras de los tres expertos, es posible concluir en que si bien la economía argentina ha mostrado avances significativos en materia de estabilización, los próximos años estarán marcados por el desafío de sostener esos logros y transformarlos en crecimiento. En ese camino, la coordinación de las políticas económicas, la recuperación del crédito y la capacidad de atraer inversiones aparecerán como factores centrales para consolidar una trayectoria de desarrollo sostenible.

Fuente/Copyright: IAE Business School