Revista Alumni

IAE Summit 2026: ¿cuál es la agenda de competitividad de los sectores basados en recursos naturales?

En el marco del IAE Summit 2026 “Abriéndonos al mundo”, referentes de los sectores energético, minero y agro analizaron las oportunidades que se abren para Argentina en un contexto de mayor integración internacional y transformación regulatoria.
Publicado Thursday 25 de June

Durante el IAE Summit 2026 “Abriéndonos al mundo”, se llevó adelante el panel “Sectores basados en recursos naturales”, integrado por Mariana Schoua, CEO de Aconcagua Energía Generación; Ignacio Celorrio, presidente de Lithium Argentina; y Diego Sánchez Granel, presidente y CEO de Man Agro. La moderación estuvo a cargo del periodista Esteban Lafuente. A lo largo de la conversación, los referentes compartieron su visión sobre el presente y el futuro de sus sectores, las oportunidades que surgen a partir de los cambios regulatorios recientes y los desafíos que Argentina debe afrontar para consolidar su competitividad a nivel global.

En primer lugar, Mariana Schoua se refirió a las transformaciones que atravesó el sector energético en los últimos años. Según explicó, uno de los cambios más relevantes fue la reducción de regulaciones que históricamente condicionaban el desarrollo de la actividad. En su visión, este nuevo escenario permitió ampliar las posibilidades para las empresas del sector, generando un mercado más dinámico, con mayor oferta y una demanda creciente.

A continuación, Ignacio Celorrio destacó el impacto que tuvo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) en el desarrollo de proyectos vinculados a la minería y la energía. Según señaló, este régimen contribuyó a generar las condiciones necesarias para atraer inversiones de gran escala y mejorar la percepción de Argentina en el exterior. Sin embargo, también remarcó que aún existe un desafío pendiente: profundizar el conocimiento que la sociedad tiene sobre la minería y su aporte al desarrollo económico y productivo del país.

Desde la perspectiva agroindustrial, Diego Sánchez Granel coincidió en que el contexto actual presenta una oportunidad para atraer capital extranjero. En ese sentido, sostuvo que la apertura de los mercados y la generación de condiciones más favorables para la inversión permiten que Argentina vuelva a posicionarse de manera competitiva frente a otros países productores, como Brasil.

Además, destacó que la creciente demanda global de alimentos representa una oportunidad estratégica para el país. No obstante, aclaró que esa demanda ya no se limita únicamente a los volúmenes de producción, sino que incorpora cada vez más exigencias vinculadas con la trazabilidad, la sustentabilidad y la calidad de los procesos productivos.

Más adelante, Esteban Lafuente consultó por la búsqueda de eficiencia como condición necesaria para competir en el escenario internacional. Celorrio subrayó la importancia de consolidar una imagen de Argentina como un país competitivo y confiable para el desarrollo de proyectos mineros. Además, destacó que el potencial geológico del país continúa siendo enorme y que todavía existen numerosas oportunidades por desarrollar.

Por su parte, Diego Sánchez Granel identificó a la logística como uno de los principales desafíos estructurales para el agro argentino. Según explicó, la mejora de la infraestructura y la simplificación de procesos administrativos permitirían reducir costos, ganar eficiencia y liberar recursos.

Mariana Schoua, en tanto, puso el foco en las perspectivas de crecimiento de la demanda energética. Consideró que la expansión de nuevas tecnologías, el desarrollo de centros de datos y la creciente incorporación de herramientas de inteligencia artificial impulsarán un incremento significativo en el consumo de energía eléctrica durante los próximos años. En este contexto, destacó que iniciativas como el denominado “Súper RIGI” podrían contribuir a generar mayores niveles de competitividad y atraer nuevas inversiones. También resaltó que el capital humano será uno de los factores más relevantes para acompañar esta transformación.

La conversación continuó con una reflexión sobre el valor agregado y el impacto que podría tener el Súper RIGI en las distintas cadenas productivas. Desde la perspectiva minera, Celorrio explicó que uno de los principales aportes de esta herramienta consiste en comprender el efecto multiplicador que tiene la actividad sobre el resto de la economía. Como ejemplo, señaló que entre la extracción de litio y la producción de un vehículo eléctrico existe una extensa cadena de valor integrada por múltiples industrias. En ese sentido, consideró que el acceso a más financiamiento por parte de la industria y, por ende, de esa cadena de valor, permitiría generar mayor competitividad.

Posteriormente, Lafuente consultó a Diego Sánchez Granel acerca de los principales cuellos de botella que enfrenta actualmente el sector agrícola. El empresario volvió a enfatizar la importancia de resolver los desafíos logísticos y de avanzar en esquemas de financiamiento que respondan mejor a las necesidades específicas de la actividad productiva. “El RIMI nos queda chico y el RIGI nos queda grande”, sintetizó para describir la necesidad de contar con herramientas adaptadas a las características del sector.

En tanto, Mariana Schoua destacó que el financiamiento es uno de los elementos centrales para sostener el crecimiento y la competitividad. Además, señaló que muchas de las medidas implementadas en los últimos meses contribuyen a fortalecer la confianza de los inversores y a generar condiciones más favorables para el desarrollo de proyectos de largo plazo.

Por su parte, Ignacio Celorrio se mostró optimista respecto de las oportunidades que se presentan para el sector minero argentino. Sin embargo, advirtió sobre la importancia de actuar con rapidez y evitar que el país vuelva a perder chances de crecimiento, como ocurrió en otros momentos de su historia.

Hacia el final del panel, los expositores reflexionaron sobre el valor diferencial que la Argentina puede aportar al mundo desde sus sectores basados en recursos naturales. Diego Sánchez Granel destacó particularmente el papel de la sustentabilidad como factor clave para el futuro del agro.

Finalmente, los participantes compartieron, en pocas palabras, cuáles consideran que son las prioridades para el desarrollo de sus industrias en los próximos años. Mariana Schoua señaló la necesidad de continuar profundizando los procesos de desregulación, sostener señales de precio claras y garantizar el acceso al financiamiento para seguir ganando competitividad. Por su parte, Ignacio Celorrio destacó la importancia de seguir visibilizando el potencial de la minería argentina y de desarrollar herramientas cada vez más sofisticadas para acompañar el crecimiento del sector. Por último, Diego Sánchez Granel remarcó la necesidad de preservar la experiencia y el conocimiento acumulado por las industrias tradicionales, incorporando al mismo tiempo innovación y nuevas tecnologías que permitan responder a los desafíos del futuro.

El panel dejó en evidencia que la Argentina cuenta con una oportunidad clara para potenciar el desarrollo de los sectores basados en recursos naturales. Energía, minería y agro comparten hoy un escenario de creciente demanda global y nuevas posibilidades de inversión. En este contexto, la competitividad, el talento, el financiamiento y la estabilidad de las reglas de juego aparecen como factores clave para transformar ese potencial en crecimiento.

Fuente/Copyright: IAE Business School