Revista Alumni

IAE Summit 2026: las claves para mejorar la competitividad de la Argentina

En el panel “Competitividad y desarrollo productivo”, Dante Sica y Matías Kulfas compartieron su visión sobre las oportunidades que se presentan para el desarrollo de la Argentina frente al nuevo contexto.
Publicado Thursday 25 de June

En el marco del IAE Summit 2026, bajo el lema “Abriéndonos al mundo”, Matías Kulfas, director del Doctorado en Ciencias Económicas de la UNSAM y exministro de Desarrollo Productivo, y Dante Sica, socio fundador de ABECEB y exministro de Producción y Trabajo de la Nación, conversaron junto a Lucas Pussetto, profesor de IAE Business School, sobre los desafíos que enfrenta la Argentina para mejorar su competitividad y potenciar su desarrollo productivo.

El panel comenzó con una pregunta planteada por el moderador acerca de los sectores que aún muestran mayores dificultades para adaptarse al nuevo escenario económico. Si bien actividades como la energía y la minería atraviesan una etapa de fuerte crecimiento, otros segmentos todavía enfrentan desafíos para recuperar dinamismo.

Para Dante Sica, una de las explicaciones es que muchas actividades continúan adaptándose a un nuevo régimen económico que exige transformaciones profundas. En ese contexto, destacó que cada vez son más relevantes los ecosistemas híbridos, que integran cadenas productivas, servicios y nuevas tecnologías.

“Entonces, el desafío de los otros sectores no solo es el derrame de estos que crecen, sino claramente aquellos sectores más volcados al consumo interno, que es la contracara del proceso de inversión en la mejora de productividad”, sostuvo.

Además, planteó que la forma de analizar la economía también está cambiando. Según explicó, ya no alcanza con hablar de sectores productivos de manera general, sino que resulta necesario comprender las dinámicas específicas de cada unidad de negocio, cada vez más impactadas por la tecnología y la innovación.

Luego, Lucas Pussetto señaló que tradicionalmente los argentinos tendieron a asociar el crecimiento o la contracción económica con el desempeño homogéneo de todos los sectores. Sin embargo, Sica consideró que el nuevo escenario exige una mirada diferente. “Hay que acostumbrarse a gerenciar la economía con competencia”, afirmó.

A continuación, Matías Kulfas retomó algunas de las ideas planteadas por Sica y destacó que reducir el concepto de competitividad al nivel del tipo de cambio constituye una mirada incompleta. “Coincido en que hablar de competitividad como sinónimo de tipo de cambio es un error, es una mirada muy limitada”, señaló. A partir de esa premisa, presentó cinco factores que considera centrales para fortalecer la competitividad de la Argentina:

  • Tipo de cambio: Uno de los componentes que inciden en la competitividad de la economía. Para varios sectores orientados a la exportación, una corrección moderada contribuiría a recuperar competitividad y sostener el crecimiento de sus ventas externas.
  • Acceso al financiamiento y al capital: Continúa siendo una de las principales limitaciones para muchas empresas, especialmente las PyMEs. Requiere tanto una reducción del riesgo país como el desarrollo de herramientas específicas de financiamiento productivo.
  • Logística e infraestructura: Los costos logísticos en Argentina siguen siendo elevados y afectan directamente la competitividad de las empresas. Avanzar en una planificación de infraestructura aparece como una condición necesaria para reducir esas brechas.
  • Brecha tecnológica: Muchas pequeñas y medianas empresas enfrentan dificultades para incorporar nuevas tecnologías y digitalizar sus procesos. Fortalecer las inversiones en ciencia, tecnología e innovación resulta clave para revertir esta situación.
  • Encadenamientos productivos: Lograr que sectores como la energía, la minería y el agro funcionen como motores capaces de impulsar al resto del entramado productivo. Para ello, es fundamental promover una mayor integración de proveedores nacionales y una mayor generación de valor agregado local.

Luego, Pussetto retomó algunas de las reflexiones de Sica y le consultó acerca de las recomendaciones para aquellas empresas orientadas al mercado interno que hoy deben competir en un contexto más abierto. Sica sostuvo que las organizaciones necesitan contar con horizontes de planificación claros y reglas de juego estables que les permitan adaptarse a las nuevas condiciones económicas. En ese marco, destacó que las empresas no pueden permanecer inmóviles esperando que la macroeconomía alcance un equilibrio definitivo, sino que deben avanzar en procesos de innovación, incorporar tecnología e identificar las nuevas oportunidades que surgen dentro de sus cadenas de valor.

Hacia el cierre del panel, la conversación giró en torno al rol que debe asumir la política pública para impulsar el desarrollo productivo. Consultado sobre si la estabilidad macroeconómica y la desregulación son suficientes para generar crecimiento, Kulfas sostuvo que la experiencia internacional demuestra que no. Si bien consideró que la estabilidad constituye una condición necesaria, señaló que debe complementarse con una política industrial moderna, orientada a fortalecer cadenas de valor, desarrollar proveedores estratégicos y generar instrumentos transparentes y vinculados a resultados concretos.

El intercambio dejó una conclusión: mejorar la competitividad argentina requiere una mirada integral que combine estabilidad macroeconómica, inversión, innovación, financiamiento e infraestructura. En un contexto cada vez más competitivo y abierto al mundo, el desafío será transformar esas condiciones en oportunidades concretas para el desarrollo productivo y el crecimiento sostenible de todas las unidades de negocio.

 

Fuente/Copyright: IAE Business School