Uno de los paneles del IAE Summit 2026 “Abriéndonos al mundo” se centró en los desafíos y oportunidades de la industria ante la nueva inserción internacional de Argentina, con la participación de Alfonso Prat-Gay, vicepresidente de Prestige Auto, además de exministro de Hacienda y Finanzas y expresidente del BCRA; y Marysol Rodríguez, gerente de Relaciones Institucionales y Gobierno de Grupo Sinteplast.
Los expositores reflexionaron sobre los desafíos que enfrenta la industria, las oportunidades que surgen a partir de una mayor apertura al mundo y las condiciones necesarias para impulsar el crecimiento de largo plazo.
Para abrir la conversación, el moderador destacó que el escenario económico actual presenta realidades muy distintas según el sector. Mientras algunas industrias muestran un fuerte potencial de crecimiento, otras atraviesan un proceso de adaptación que exige cambios profundos para ganar competitividad. En ese contexto, invitó a los panelistas a analizar cómo están respondiendo sus empresas a los desafíos y oportunidades que plantea esta nueva etapa de la economía argentina.
Tras la introducción de Vassolo, Prat-Gay compartió que este año Prestige Auto produjo un 40% más de vehículos que en 2025 y proyecta continuar creciendo durante 2027. El exministro de Hacienda y Finanzas sostuvo que este desempeño está estrechamente vinculado con la apertura de nuevos mercados y con las oportunidades que brinda la exportación para ampliar horizontes comerciales. Sin embargo, señaló que el crecimiento sostenido también exige fortalecer la cadena de valor y preparar a las organizaciones para responder a las nuevas exigencias de competitividad. “Sin industria, no hay nación”, enfatizó.
Más adelante, Vassolo le consultó acerca de los factores que explican el crecimiento de Prestige Auto y cuáles son los elementos diferenciales que caracterizan a la empresa. Prat-Gay destacó, en primer lugar, la importancia de contar con una visión de largo plazo. Si bien la organización trabaja sobre los desafíos cotidianos y los resultados inmediatos, aseguró que todas las decisiones se toman con un horizonte estratégico claro.
Además, consideró que la relación construida con el sindicato constituye uno de los pilares fundamentales para el desarrollo de la compañía. En un contexto atravesado por la innovación tecnológica y los cambios en los procesos productivos, sostuvo que es clave avanzar de manera conjunta para incorporar nuevas herramientas y adaptarse a los desafíos que plantea la transformación industrial.
Por su parte, Marysol Rodríguez puso el foco en que comprender las particularidades del contexto argentino permite tomar decisiones con una perspectiva de largo plazo y afrontar con mayor conocimiento los desafíos del mercado local. Además, destacó uno de los principales activos del país: el talento argentino. En ese sentido, señaló que gran parte de la investigación y desarrollo de la compañía se realiza localmente y que muchas veces equipos de otros países consultan a los profesionales argentinos para llevar adelante nuevos proyectos o iniciativas de innovación.
La conversación continuó abordando uno de los temas que suele aparecer con frecuencia en los debates sobre competitividad industrial: la carga impositiva. Rodríguez sostuvo que la presión tributaria representa uno de los principales desafíos para las empresas que producen en Argentina. Según explicó, la diferencia de costos respecto de otros países de la región puede alcanzar niveles significativos, afectando la competitividad de la industria nacional. Sin embargo, también destacó que existen ventajas estructurales que continúan haciendo atractivo producir en el país. Entre ellas, mencionó el acceso a materias primas, las sinergias que se generan dentro del entramado productivo local y la posibilidad de operar en un mercado de más de 46 millones de habitantes.
Prat-Gay coincidió con este diagnóstico y agregó que uno de los factores más relevantes para el crecimiento de cualquier industria es la calidad de la relación entre el Estado, las empresas y los sindicatos. Sobre este eje, Vassolo profundizó en la construcción de vínculos de cooperación entre empresas y representantes de los trabajadores: “La relación con el sindicato que ustedes tienen suena muy constructiva. ¿Cómo se elabora? ¿Cuáles son los secretos de un marco de cooperación? ¿Cuáles son los elementos que uno tiene que cuidar especialmente?” consultó Vassolo.
Rodríguez sostuvo que la confianza se construye en el largo plazo y que no puede limitarse únicamente a los momentos de conflicto o negociación. Consideró que el diálogo permanente y la búsqueda conjunta de soluciones son elementos centrales para consolidar relaciones sólidas y sostenibles.
Prat-Gay complementó esta idea y destacó la importancia de la transparencia. Para él, resulta fundamental compartir con claridad cuáles son los objetivos de la organización y hacia dónde se dirige la empresa. De esta manera, es posible generar un marco de comprensión mutua en el que todos los actores involucrados entiendan que trabajan con un propósito común.
En la parte final del panel, la conversación se desplazó hacia aspectos más personales vinculados con la trayectoria de los expositores. Prat-Gay se refirió a las diferencias entre la gestión pública y la privada. A pesar de tratarse de ámbitos con dinámicas muy distintas, aseguró que siempre estuvo impulsado por una misma motivación: “hacer a la Argentina más grande” y remarcó que tanto en el sector público como en el privado resulta indispensable actuar con responsabilidad social y comprender el impacto que las decisiones tienen sobre la comunidad.
Por su parte, Marysol Rodríguez fue consultada acerca del desafío de formar parte de la tercera generación al frente de una empresa familiar de capital nacional. Al respecto, reconoció que se trata de una enorme responsabilidad, tanto por la historia construida por las generaciones anteriores como por el compromiso de proyectar ese legado hacia el futuro. Además, recordó que su vínculo con IAE Business School comenzó durante su adolescencia, cuando acompañaba a su familia en conversaciones vinculadas con la gestión y continuidad de la empresa familiar.
El panel dejó una reflexión compartida sobre el futuro de la industria argentina. En un contexto de mayor apertura e integración internacional, las oportunidades de crecimiento aparecen acompañadas por desafíos vinculados con la competitividad, la innovación, la infraestructura y el desarrollo del talento. Los expositores coincidieron en que la capacidad de construir consensos, generar confianza y sostener una visión de largo plazo será determinante para que las empresas puedan aprovechar este nuevo escenario y continuar impulsando el desarrollo productivo del país.
Fuente/Copyright: IAE Business School
