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Emprendedoras: dificultad para combinar vida laboral y trabajo

En el marco del Día de la Mujer, una investigación indagó en cómo las mujeres desarrollan sus propios negocios y las dificultades que tienen.
Publicado 8 de marzo

TAMBIÉN LO HACEN LA MIRADA PREJUICIOSA Y LA FALTA DE RECURSOS FINANCIEROS

En el marco del Día de la Mujer, IAE Business School, escuela de negocios de la Universidad Austral, dio a conocer los resultados del estudio que realizó en el marco del Programa WISE Women in STEM Latin America a través de su Centro de Entrepreneurship.


Para su desarrollo, se realizaron 1107 encuestas y 40 entrevistas en profundidad, donde casi la mitad de las encuestadas está desarrollando un proyecto emprendedor en Argentina, Colombia, Ecuador o Perú. Para ellas, los factores de éxito del emprendimiento se relacionaron con la conformación del equipo y su compromiso, sus propias competencias, el producto creado, la organización del negocio, la disponibilidad de recursos y la claridad del propósito.


La mayoría de las encuestadas en Argentina comentaron que poseen más de 20 años de experiencia laboral en general y casi la mitad de las encuestadas afirmaron que trabajan en emprendimientos o start ups propios. Las participantes manifestaron que, durante la gestión del emprendimiento, debieron desarrollar habilidades para administrar la incertidumbre y flexibilidad para dejar de lado antiguos paradigmas y adaptarse a situaciones cambiantes. En su mayoría valoraron las competencias blandas y la resiliencia como un mensaje indispensable.

FLEXIBILIDAD. A veces se vuelve complicado lograr un balance entre los distintos aspectos de la vida diaria.

Las principales barreras para emprender que surgieron, se relacionaron a la dificultad para generar un balance entre las actividades y demandas de la realidad familiar y laboral, la mirada prejuiciosa de terceros respecto de la actividad emprendedora, problemas relacionados con los recursos financieros, el manejo del riesgo y de la incertidumbre, el miedo al fracaso y la exposición constante a enfrentar dificultades que pueden resultar desmotivantes. Respecto de algunas diferencias detectadas, surge con mayor frecuencia en el grupo de Argentina, en el grupo etario 31-40 y 41-50 y en el área de Ingeniería, predominantemente.
Para casi 1/3 de las encuestadas, el covid-19 trajo un impacto positivo porque aceleró la puesta en marcha del emprendimiento o impulsó sus ventas. No obstante, para más de la mitad de ellas, la pandemia impactó negativamente, porque interrumpió la puesta en marcha, produjo caídas en las ventas o hasta el cierre del emprendimiento, y en muchos casos, implicó la paralización del mercado.


En Argentina, hubo una mayoría de casos que implementó algún cambio o iniciativa innovadora en su proyecto a partir del contexto. Dentro de los apoyos recibidos para la puesta en marcha y crecimiento, se mencionó a familiares y amigos. Ante esta realidad, la creatividad, la flexibilidad y la visión estratégica se valoraron como habilidades para gestionar e innovar, en tanto que el estilo participativo, o la comunicación clara y decisiva y la empatía se distinguieron como las principales capacidades de liderazgo femenino, claves para enfrentar esta situación.

Fuente/Copyright: 08/03/2022 Ambito Financiero - Nota - Sociedad - Pag. 21