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Medidas que no sean aisladas y tengan apoyo político

Por Martín Calveira*
Publicada 30 de julio

Tuvimos muchas experiencias de cambios de ministros con el argumento de reacomodar y generar mayor espacio de gestión en situaciones de crisis y desequilibrios de larga trayectoria. Esas experiencias generalmente no han llegado a cumplir los objetivos propuestos más allá de la estrategia de política económica. Simplemente porque tuvieron un déficit de poder de gestión y cohesión política.

La salida de una crisis económica y social no depende de una persona, sino de un gobierno que tenga claro y bien comunicado el programa de estabilización.

En este panorama de gran complejidad hay una ventana de tiempo muy ajustada para conformar la combinación de poder de gestión y comenzar a acercarse a los objetivos de estabilización.

Las medidas deberán anunciarse con celeridad y en un entorno de cohesión, es decir, señales de acuerdo de todo el espacio político de gobierno. En ausencia de estas condiciones, la probabilidad de éxito de la nueva gestión será casi nula.

En economías con inflación crónica y de potencial aceleración, las sociedades demandan, directa o indirectamente, resultados de corto plazo y mensajes concretos sobre el curso a tomar.

Las experiencias de programas exitosos de estabilización, desde Israel, Vietnam y países del cono sur de América, tuvieron el denominador común de metas claras y espacio de gestión acordes a los objetivos, más allá del tipo de programa.

Dado el contexto actual, en el corto plazo podemos esperar medidas de ajuste fiscal, sin olvidar los reclamos sociales, que se sumarían al aumento de tasa de interés del Banco Central y, en simultáneo, medidas que incentiven al sector agrícola exportador para liquidar las exportaciones.

Es probable un programa con algunos elementos del plan Austral, como el congelamiento temporal de precios y se podría agregar metas monetarias como las que se observaron en la primera parte del año 2019.

Todo plan de estabilización o de evitar una mayor escalabilidad de crisis (como en este caso), debe contener elementos que detengan el crecimiento de expectativas inflacionarias.

Vemos determinante que las medidas no sean aisladas para ciertos sectores y en términos de acuerdo y comunicación. Sería favorable que los anuncios sean desde una mesa con gobernadores y la mayor parte del poder político.

*Investigador del IAE Business School, escuela de negocios de la Universidad Austral.

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