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Riesgo Político, incertidumbre para las organizaciones

La invasión de Rusia a Ucrania, un durísimo golpe a un mundo que trataba de recuperarse de la pandemia, se suma a hechos preocupantes en diferentes países del globo, y pone sobre el tapete el impacto del riesgo político. El autor propone en estas líneas categorizar los eventos para poder analizarlos y gestionarlos de manera más eficiente.
Publicada 13 de julio

Lorenzo Preve

En los últimos años hemos notado una mayor percepción respecto de las cuestiones políticas como factores de riesgo e incertidumbre para las organizaciones. El evento más importante dentro de esta categoría es la invasión de Rusia a Ucrania, un durísimo golpe a un mundo que trataba de recuperarse de una pandemia sin precedentes en la historia reciente. Pero más allá de lo relativo a Ucrania, vale la pena recordar que en los últimos tiempos estábamos preocupados por la relación de China con Hong Kong y Taiwán entre otros vecinos; sorprendidos por los resultados electorales de varios países, entre ellos Perú, Chile y los Estados Unidos; y preocupados por las situaciones de violencia en las protestas sociales en las calles en países como Francia, Estados Unidos, Ecuador, Perú y Chile entre otros. Estos se suman a los problemas políticos internos derivados de las de-cisiones del gobierno local en varios países.

Por todo esto, creo oportuno categorizar los eventos de riesgo político para poder analizarlos y gestionarlos de manera más eficiente. Voy a proponer una división en cuatro grupos principales:

  1. Geopolíticos
  2. Sociopolíticos
  3. Político-electorales
  4. Políticos-internos

Estos riesgos se pueden clasificar también por su alcance. Los geopolíticos pueden tener impacto global o internacional, y los sociopolíticos, político-electorales, y político-internos, suelen tener impacto local, aunque en algunas oportunidades sus efectos se convierten en trans-nacionales. Vamos a desarrollar brevemente los cuatro grupos.

RIESGOS GEOPOLÍTICOS. Se refieren a aquellos riesgos que derivan de los problemas de relación entre diferentes países. Dentro de esta categoría entran la invasión de Rusia a Ucrania, las tensiones de China con varios de sus vecinos como Hong Kong, Taiwán, Japón, y Australia, y con otros varios países vecinos. También dentro de esta categoría entran las discusiones y sanciones comerciales entre los Estados Unidos y China, las amenazas rusas a Finlandia y Suecia, por su solicitud de ingreso a la OTAN, o las recientes amenazas turcas a Suecia. La invasión rusa a Ucrania, y la guerra comercial entre los Estados Unidos y China tienen impacto claramente global, mientras que los demás ejemplos tienen un impacto más internacional sin llegar a generar efectos globales, al menos de momento.

Quienes tienen a su cargo la conducción de las empresas u otras organizaciones deberán ser capaces de ver los eventos antes de que ocurran y tener las respuestas y planes de acción preparados de antemano.

RIESGOS SOCIOPOLÍTICOS. Dentro de esta categoría aparecen todos los eventos que se relacionan con las reacciones callejeras de protesta de la sociedad frente a decisiones de los gobiernos. Hay múltiples ejemplos recientes: los chalecos amarillos en Francia, las protestas raciales en los Estados Unidos, o la toma del congreso en Washington por parte de los partidarios de Trump. Otros ejemplos son las protestas sociales en 2019 en Chile que, iniciaron como una manifestación contra la suba de precio del boleto del metro, y escalaron hasta llevar al gobierno a generar profundos cambios políticos; las protestas en Perú contra las empresas mineras en 2021, las protestas en 2019 contra la eliminación de los subsidios al combustible en Ecuador, son otros ejemplos de estos eventos. Uno de los eventos más célebres en esta categoría, fue la llamada “Primavera Árabe” que entre 2010 y 2012 derrocó los gobiernos del presidente tunecino Ben Alí y del egipcio Hosni Mubarak entre otros, causando un verdadero terremoto político en el mundo árabe. Este tipo de riesgos suele tener un alcance mayormente nacional, aunque en algunos casos, sus efectos pueden trascender las fronteras.

RIESGOS POLÍTICO-ELECTORALES. Hace ya unos años vemos que los procesos electorales presentan un mayor grado de polarización. Los candidatos situados en los extremos del espectro político están creciendo en las preferencias electorales por sobre los del centro. Entre los ejemplos más recientes tenemos el de las elecciones de los Estados Unidos, cuyos últimos candidatos estaban más en los extremos que los candidatos de elecciones pasadas. Las últimas elecciones en Perú y Chile se dirimieron entre candidatos de una izquierda y una derecha bastante radicalizada, y alejadas del centro, especialmente si se los compara con los candidatos de años atrás. En las recientes elecciones en Francia, la victoria de Macron, que de alguna manera aglutina a todos los votantes del centro, encontró fuerte resistencia de Jean-Luc Mélenchon, un populista de izquierda, y, sobre todo, de Marine Le Pen, de una derecha relativamente extrema que forzó una segunda vuelta. Las próximas elecciones en Brasil postulan a Jair Bolsonaro en busca de la reelección, y a Lula da Silva, ambos exponentes de la derecha e izquierda. Incluso, las elecciones parlamentarias en la Argentina en 2019 mostraron un crecimiento de Javier Milei y Nicolás del Caño, ambos bastante alejados de las posiciones políticas más tradicionales. Todos estos procesos se podrían explicar por un cierto hartazgo de los electores respecto de los políticos establecidos y tradicionales, y la búsqueda de políticos más antisistema, que suelen estar más alejados del centro. El muy mal manejo de la pandemia por parte de la gran mayoría de los gobiernos acentuó y aceleró este proceso que ya estaba establecido. El impacto de estos riesgos es mayormente local, aunque, como veremos en los párrafos conclusivos de este artículo, también pueden tener impactos internacionales, o incluso globales.

Hay múltiples ejemplos recientes: los chalecos amarillos en Francia, las protestas raciales en los Estados Unidos, o la toma del congreso en Washington por parte de los partidarios de Trump.

RIESGOS POLÍTICOS-INTERNOS. Y por último encontramos los riesgos derivados de las malas decisiones de los políticos de un determinado país. Problemas de manejo de la economía, políticas sociales equivocadas, malas decisiones respecto de las políticas que afectan a las empresas, entre otras, son los riesgos políticos que impactan fuertemente a las organizaciones. Los efectos de estos riesgos suelen ser mayormente locales, aunque en casos excepcionales, se pueden derramar internacionalmente.

PLANES DE ACCIÓN. Las cuatro categorías mencionadas en estos párrafos no son compartimientos estancos, sino que están, de alguna manera, interrelacionadas. Los eventos de política interna provocan protestas sociales y eventos de sociopolítica. Las políticas internas pueden generar incentivos a determinados comportamientos de las sociedades que se van a ver reflejados en los resultados electorales. Y, por último, los resultados electorales pueden poner en el poder a líderes que tienen comportamientos más proclives a generar conflictos geopolíticos. Frente a este panorama, quienes tienen a su cargo la conducción de las empresas u otras organizaciones deberán asegurarse de estar en condiciones de poder gestionar a pesar de los posibles efectos que se generen por eventos de riesgos políticos. Ser capaces de ver los eventos antes de que ocurran y tener las respuestas y planes de acción preparados de antemano es la clave de la supervivencia, el crecimiento y el éxito del negocio.

 

Lorenzo Preve
El autor es director del Centro de Risk Management del IAE Business School. Y director de Upside Risks.