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El laberinto de Massa rumbo a las PASO

06/06/2023 Revista Fortuna - Nota - Información General - Pag. 34 cómo llegaremos a las primarias del 13 de agosto El laberinto de Massa rumbo a las PASO Eduardo Fracchia* En un informe especial, el profesor Eduardo Fracchia explica por qué la situación económica es tan frágil. Cuáles son los eventos que pueden complicar aún más la inflación. El rol crucial que tiene el FMI. Los dos escenarios posibles.
Publicado miércoles 7 de junio de 2023

Primero, veamos el contexto internacional que nos afecta.

Existe un debate acerca de la posible recesión en Estados Unidos. En este contexto, continúa el ciclo alcista de las tasas de interés de la FED que en este último aumento fue de 25 puntos básicos para llegar a 5,25.

Ha sido un incremento intenso para moderar la inflación que trepó fuerte en los años pandémicos.
Por su parte, en Europa hay una situación similar con menor riesgo de un escenario de recesión, aunque Alemania está muy estancada. La recesión norteamericana se sustenta en la inversión de la curva de tasas de interés y en el fuerte y veloz repunte de las tasas. Hay otra perspectiva que ve un soft landing, un aterrizaje suave evitando la recesión en el país del norte. De ser así, pareciera que el escenario volátil del sistema financiero que inició hace unos meses está más estable con la intervención tanto de la FED como del Banco Central europeo para atenuar posibles corridas o disrupciones del sistema. Es un tema polémico porque algunas voces plantea que la inestabilidad financiera continua. Sin embargo, la realidad es que se frenó el pánico inicial y los depositantes se vieron recompensados. La crisis bancaria actual no tiene nada que ver con la de 2008.

Pero no solo hay que mirar lo que sucede en Estados Unidos y Europa. Mientras China crece fuerte, al 5 %, superando los temas de Covid, América latina sigue con tasas de inflación en descenso con Bancos centrales que suben la tasa de interés para moderar esta dinámica inflacionaria.

Salvo los casos de Venezuela y Argentina, que tienen recesión y tasas muy elevadas de inflación, en el resto de los países la inflación está cayendo por debajo del 10% anual. En cuanto a crecimiento los indicadores de la región son bajos, con Chile como excepción cayendo 1 % el PIB. Desde 2010 América latina ha tenido un desempeño mediocre comparado con el período de los 2000 que fue muy promisorio por los buenos precios de materias primas.

La evolución del plan Massa.

En este turbulento contexto global, Argentina enfrenta un año electoral que anima a dividir el análisis económico en las diferentes etapas de 2023. Una es la que va hasta las Paso, que incluye el mes de cierre de listas que es un dato no menor. La otra es después de las Paso hasta la primera vuelta -otro período relevante- y finalmente lo que suceda hasta el 10 de diciembre, día en que asumirá el nuevo presidente.

Para centrarnos en la coyuntura es clave recordar la gestión de Sergio Massa desde su nombramiento a mediados del año pasado. El programa apuntó con cierto éxito a conseguir fondos para fortalecer las reservas en CAF, BID y el Banco Mundial, además del propio FMI. Esta última es la apuesta fuerte del gobierno en la actualidad. Por otra parte se lanzaron los planes soja 1 y 2 -con relativo éxito- si bien no dejan de ser adelantos.

También se siguió con la práctica de contener importaciones con la regulación de las mismas y el Programa de precios justos se implementó con dudosos resultados, como suele ocurrir con estos planes con problemas de abastecimiento.
El anuncio de Massa de aspirar hacia abril a una inflación mensual menor a 4% fue una meta voluntarista y con los datos de marzo y abril y el estimado de mayo su aspiración quedó muy desdibujada. La inflación comenzó a correr en abril por encima del 8 % mensual, pasando claramente a la zona de tres dígitos anuales.

El evento de mayor repercusión en la economía nacional en 2023 se asocia a la sequía que supone una merma de 45 millones de toneladas en la cosecha y un descenso aproximado de 20.000 millones de dólares de exportación.
El déficit crónico de las reservas netas se acrecentó con esta realidad, un verdadero cisne negro. La respuesta natural frente a este faltante sería devaluar o acudir al FMI ante la presencia de un hecho adverso de magnitud imprevisto e involuntario.

Lo primero se ve impracticable por parte del gobierno por temor al salto inflacionario. Recordemos el año 2019 de Mauricio Macri.

La inflación, por otra parte, profundizaría la recesión que habría comenzado en septiembre de 2022. La sequía afectó a la balanza comercial con un déficit de 1.400 millones de dólares en el acumulado a abril.

Actualmente, el soja 3 va lento y sube la expectativa de devaluación del oficial con la consiguiente retracción de los sojeros a vender. El Plan de Massa que es “el plan llegar” está desafiado ante la escasez de divisas que se manifiesta en el alza de los dólares libres. Esta aceleración de los paralelos influye sobre la inflación y se da cierta circularidad, la inflación impacta a su vez en los dólares libres. Por ahora no hay riesgo de hiper porque la demanda de pesos no cae en forma abrupta. En la hiper del 89 se liberó el dólar oficial que ahora está contenido en el cepo.

No hay tampoco inquietud por pérdida de depósitos en pesos y en dólares. En el segmento de dólares ha habido fuga, pero por ahora no es preocupante. En línea con otros fantasmas, no hay riesgo de corralito y tampoco de Plan Bonex para solucionar el problema de las Leliqs.

Continua el proceso de emplear el swap de China y se vienen autorizando importaciones en yuanes para ahorrar dólares.

La dinámica análoga con Brasil parecería más trabada.

La gestión de Massa viene esquivando propuestas típicas del kirchnerismo de poner “platita” en la calle para reactivar el consumo.
Aunque el aumento en el límite de las tarjetas de crédito podría ir para ese lado. Massa llegó para estabilizar el descenso de la economía, en 2022 el resultado fue más favorable, pero en 2023 la inflación y la sequía complicaron mucho al programa.

Su aspiración política queda menguada con estos indicadores económicos. El salario real ha caído 40% desde el gobierno de Mauricio Macri en el sector informal y 16% en el sector formal registrado. La pobreza en el conurbano está cerca del 45%.

Si no hubiese planes sociales la indigencia treparía del 8% al 24% y la pobreza llegaría a 50% de acuerdo al Observatorio de la deuda de la UCA. Según Agustín Salvia, director del Observatorio, estamos en un contexto de degradación productiva con una clase media muy vulnerable a caer.

Seguirán las medidas de Massa a lo largo del año. Para las Paso se espera un escenario de continuidad con inflación de entre el 8% y 10% mensual, y otro más disruptivo con tasas de dos dígitos que empiecen a manifestarse desde junio. Es muy difícil proyectar dada la volatilidad que genera la falta de dólares y el exceso de pesos. No parece tampoco que se vaya a un desdoblamiento con un dólar para productos esenciales y otro por arriba para el resto que sería un dólar más financiero.

Inflación. El aumento de precios viene escalando en forma progresiva este año. Para el REM 2023 iba a ser algo cercano al 100% hasta hace solo dos meses, pero en el final de abril la estimación promedio de este conjunto de consultoras pasó al 126%. Los pronósticos han crecido mucho a partir de la inflación del 7,8% de marzo y del 8,4% de abril, que fue muy contundente.

Los saltos están siendo más pronunciados. Antes se iba de 10 en 10 y ahora podemos asistir a estimaciones que saltan de 30 en 30 para el nivel anualizado. La inflación lidera la denominada nominalidad, todas las variables corriendo juntas a una tasa cercana al 8% en mayo, superando así a abril. Suben también las tarifas, el dólar oficial que va en un régimen de crawling peg y también los intereses. Es como si las variables estuviesen indexadas al ritmo de la inflación. No existe un ancla que estabilice.

Los intereses se ajustaron a una tasa efectiva significativa para moderar la compra de dólares libres. Pasaron a 97% de interés anual con una tasa efectiva mayor cercana a 150%, están al ritmo de la inflación. Los salarios corren un poco por detrás aunque hay paritarias que se van a acomodar a dicha nominalidad.

Lo que es claro es que el sistema no tiene un ancla y por eso es tan difícil la estabilización monetaria.
En todo caso el gobierno debe acompañar la inestabilidad con el mandato de llegar a puerto el 10 de diciembre, evitando eventos de crisis superiores al contexto actual que ya es de crisis.

El ancla natural es el tipo de cambio, pero el retraso del dólar oficial hace impracticable usarlo. En todo caso lo natural sería una devaluación, pero se evita desde el gobierno debido a los efectos sobre la inflación que podría volverla más explosiva.

Después de las Paso ésta evolución puede complicarse más o moderarse si se ve que Juntos por el Cambio hace una muy buena elección que genere confianza en el establishment (círculo rojo) esperando un proceso de normalización a partir de diciembre.

En este proceso antiinflacionario es muy poco lo que puede conseguir el sistema de precios justos. Es una apuesta de muy poca eficacia que se hace solo a nivel de supermercados, que representan solo el 30% de las superficies de venta en el país.

El gobierno insiste en estos controles que no lucen operativos.

En relación a la inflación si bien el artículo se centra en la economía antes de las Paso es un lugar común advertir que un programa de estabilización integral que postula Cambiemos supondría un ajuste de precios relativos que implicaría una suba aún superior a la inflación actual hasta que se vaya ordenando el proceso de desinflación. La inflación actual está en la zona de aquellas inflaciones donde lo relevante es la inercia. Es un nivel que no se baja con tasa de interés, por eso es clave un ancla para orientar el proceso de estabilización. No tenemos ancla en el esquema actual. No están los precios todos al nivel de los paralelos y se percibe una gran dispersión de aumentos. Los bienes en general están más caros que los servicios. Con la inflación se han licuado jubilaciones y otros gastos contribuyendo a reducir el déficit fiscal.

Actividad. El proceso de contracción de le economía comenzó en septiembre pasado luego de un primer semestre de expansión que dejó al año 2022 en niveles positivos de 5%. El año dio bastante positivo ayudado por el arrastre estadístico del 2021. La sequía inclinó la balanza de un año pronosticado cerca de cero a números del orden de 3% de descenso, y la perspectiva es una caída cercana a 4% donde el efecto cosecha es lo más relevante.

Hay efectos directos de la merma en la cosecha agrícola que se potencian con efectos indirectos en la economía. A pesar de este pronóstico severo de recesión, hay sectores que siguen con bien ritmo como todo lo vinculado a energía, básicamente a Vaca Muerta. También hay dinamismo en litio, en turismo y en construcción, entre otros rubros. Por el empuje de construcción la tasa de inversión no está baja, supera el 20% del PIB.

Entorno político. La política está dominando el escenario y cada vez tomará más ritmo la incertidumbre electoral. Las Paso aparecen como la gran encuesta nacional ante lo precariedad de las mismas. El Frente de Todos enfrenta una elección difícil como oficialismo. Los oficialismos pierden en la región casi siempre en los últimos años. El nivel de aprobación y voto correlaciona con el salario real que sabemos ha caído 22% desde la administración Macri. La inflación será también el termómetro del voto oficialista. Por ahora tenemos indeterminación de quienes son los candidatos para competir en las Paso. Juntos lleva las de ganar según las encuestadoras, pero es todo bien preliminar, se conocen tensiones que seguramente descompriman después de las Paso. Hay equipos económicos trabajando en planes de desembarco en diciembre con el objetivo de estabilizar y de crecer. Pareciera que tienen rasgos comunes y pueden confluir en un programa integral tan necesario dada la volatilidad existente. Milei ha levantado con fuerza la propuesta de dolarización que en estos tiempos de inestabilidad luce como tentadora. El programa no está detallado aparentemente y supone el cierre del Banco Central medida por cierto bien audaz.

El voto que viene de los jóvenes pareciera transversal por clase social. Más que el apoyo a ideas libertarias de Milei, sus adeptos cuestionan a la clase política.

Todo este período va a ser de dolarización de portafolios como refugio y resguardo comprando dólares pero en mayor medida si Milei hace buenas elecciones.

Finalmente en este panorama político, el FMI no quiere ser visto como el culpable de la crisis de Argentina y por eso el board del Fondo apoya. Tratan de estar encima en monto de reservas, nivel de la tasa de interés y ajuste fiscal. Es difícil que este año se cumpla la meta de reservas y la fiscal. El déficit primario puede quedar en 3% en vez del 1,9% comprometido con un déficit total de 5% para 2023 y un cuasifiscal asociado a Leliqs de 6% del PIB.

La relación este año entre economía y política es más estrecha que nunca. Es obvio que la coordinación entre los espacios políticos sería muy valiosa para esta transición y para el gobierno entrante, pero es virtualmente imposible que se concrete.

Año 2024. El año 2024 queda muy lejos, pero para muchas decisiones está realmente cerca. La herencia para quien llegue a hacerse cargo es bien complicada. Repasemos: recesión, inflación muy elevada, riesgo país muy alto, lo que supone falta de acceso al crédito, pobreza, cepo con reservas negativas.

Salir del cepo rápido para distintos economistas es imprudente.

La experiencia de 2015 de salida instantánea merece revisarse. Es cierto que el blue entonces bajó, pero se dio una fuerte devaluación que afectó la inflación del 2016.

En el plano de las oportunidades se espera mucho de Vaca Muerta, en especial del gas, del litio del NOA y del cobre. El complejo pampeano seguirá siendo una base importante de exportaciones ya sin sequía, el sector privado espera reglas claras de juego para despegar su potencial.

Conclusiones. En 2021 y 2022 ingresaron muchos dólares al país por los precios de las materias primas. No se aprovecharon por la dinámica del cepo y del control de cambios. Otros países de la región ampliaron sus reservas. El plan Massa llega mal herido a las Paso, que es el primer test de esta carrera electoral de postas. Hay muchos eventos que pueden complicar más el escenario y habrá que monitorearlos. Nueva crisis cambiaria -ya lleva 4 este gobierno-, crisis de deuda en pesos, complicación por la bomba de las Leliqs, conflicto social, circunstancia institucional-política de gravedad, aceleración de la inflación y huida de depósitos. Si el Fondo nos diese recursos con ocasión de la sequía, el programa de Massa tendría más oxígeno para transitar los próximos meses, en particular hasta agosto, cuando habrá un primer test político al modelo económico oficial.