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Desmitificando el family office: ¿quién necesita uno?

Este artículo profundiza en la evolución del family office: una estructura clave para que las familias de hoy aseguren su patrimonio y su legado sin que la gestión de los activos consuma su vida personal.
Publicado lunes 4 de mayo

Por María Eugenia Mosquera (Adaptación del artículo publicado en Julius Baer en octubre de 2025)

Lo que antes era dominio de antiguos administradores y gestores de fincas de confianza, el family office ha evolucionado silenciosamente hasta convertirse en una de las herramientas más poderosas para asegurar la riqueza multigeneracional. Este artículo explora cómo un concepto centenario se está reinventando para las familias globales de hoy.

Actualmente en el siglo XXI, el family office es el sucesor de la gran oficina: una solución a medida para gestionar las complejas vidas, activos y legados de familias con un patrimonio neto muy elevado. Aunque la complejidad ha crecido exponencialmente en comparación con siglos anteriores, el espíritu de los family offices sigue siendo el mismo.

Sin embargo, a pesar de su antiguo linaje, la figura del family office sigue siendo curiosamente incomprendida, y para muchas familias, esta falta de claridad puede ser precisamente lo que les impide construir un legado a prueba de futuro.

Leoncio Toro, jefe de Julius Baer en Chile y Uruguay, María Eugenia Mosquera, head of Wealth Planning Key Clients & Family Office Services en Julius Baer, Pedro Vázquez (IAE) y Cristian Ramírez, director ejecutivo de Julius Baer

 

¿Qué hace que valga la pena tener family office?

Cuando se estructura cuidadosamente, un family office se convierte en mucho más que una simple gestión administrativa. Se transforma en el nexo que cohesiona los valores, el patrimonio y las ambiciones de una familia, gestionando desde inversiones y filantropía hasta seguridad digital y planificación sucesoria, y guiando a la familia con confianza hacia el futuro.

¿Por qué es importante? Porque que hay mucho en juego.

Los datos confidenciales, la exposición a múltiples jurisdicciones y la complejidad intergeneracional exigen no solo discreción, sino también sofisticación digital. El family office moderno debe centrarse tanto en la comunicación cifrada y el análisis basado en IA como en los fideicomisos y las estructuras de gobernanza. Bien implementada, permite a las familias tomar decisiones mejores y más rápidas, con integración y conocimiento de todo su universo financiero. Crea continuidad. Preserva la intención. Gestiona el riesgo. Y, lo más importante, permite a las familias vivir sus vidas sin que sus activos las absorban.

¿Qué impide a las personas con un patrimonio muy elevado establecer un family office?

A pesar de estas ventajas tan atractivas, muchas familias con un patrimonio muy elevado aún no han dado el paso de establecer un family office. Según el Barómetro Familiar de 2025, el 41 % de los encuestados citó el costo como el principal obstáculo para la creación de un family office. Le siguieron las preocupaciones sobre la complejidad de la gestión (29 %) y la creencia de que su patrimonio simplemente no era lo suficientemente sustancial (28 %).

Considero que estas preocupaciones, aunque comprensibles, son superables. La idea de que se necesitan miles de millones para justificar un family office se basa en un pensamiento obsoleto. Del mismo modo, la creencia de que estas estructuras son excesivamente complejas o solo relevantes para fortunas dinásticas ignora la gran adaptabilidad que ha alcanzado el modelo moderno de family office. A menudo, el verdadero problema no es la viabilidad, sino no saber por dónde empezar.

Tomar las decisiones correctas desde el principio

Muchas familias que planean vender sus negocios o beneficiarse de una liquidez sustancial se preguntan: ¿necesito ahora mi propio family office?

Desde mi perspectiva, la decisión depende en gran medida de las circunstancias específicas de la familia, incluyendo el nivel de patrimonio, la complejidad estructural y las necesidades individuales de sus miembros. Es fundamental realizar una evaluación y un análisis exhaustivos, así como mantener la objetividad para evitar favorecer soluciones que no se ajusten completamente a las circunstancias específicas.

Ahí es donde la orientación adecuada puede marcar la diferencia. Un gestor patrimonial experimentado ayuda a las familias a disipar los mitos y a abordar el proceso no como un compromiso abrumador, sino como una evolución gradual y bien planificada.

Maria Eugenia Mosquera en una clase de Gestión de Patrimonio de la Familia Empresaria del 2025

 

Equilibrar las capacidades internas con la subcontratación estratégica.

El siguiente paso clave es determinar qué servicios gestionar internamente y cuáles externalizar. Esto depende de las prioridades de la familia, la complejidad de su patrimonio y cuánta infraestructura operativa desean supervisar. La mayoría de los family offices adoptan un modelo híbrido, que combina la supervisión interna con servicios externalizados como asesoría legal, planificación patrimonial o asesoramiento en inversiones.

La gestión de inversiones suele externalizarse para acceder a una experiencia global que resultaría costosa y compleja de replicar internamente. Además, delegar esta función en profesionales cualificados mitiga los riesgos regulatorios y de cumplimiento normativo que exigen muchas jurisdicciones. Este enfoque garantiza que la responsabilidad legal recaiga en expertos, permitiendo a la familia centrarse en sus decisiones estratégicas.

Diseñar el enfoque adecuado para su familia

Un family office ofrece el mayor valor cuando se basa en un marco profesional y disciplinado. “Un family office bien diseñado suele convertirse en la piedra angular para la preservación del patrimonio a largo plazo y una transferencia intergeneracional exitosa”, afirma Thomas Frauenlob, miembro del Comité Global de Gestión Patrimonial y Codirector de la Región de Mercados Occidentales y Suiza en Julius Baer.

Este tipo de marco suele incluir una sólida estructura patrimonial, una gobernanza disciplinada, principios de inversión claros, canales de comunicación formales, preparación temprana de los herederos y una visión familiar compartida. Cuando se basa en estos elementos, ofrece un valor mucho mayor que las soluciones genéricas y estandarizadas.

La profesionalización no comienza con la elección de una estructura, sino con la propia familia: sus valores, objetivos, dinámica interna, ambiciones a largo plazo y comprensión de la composición de su patrimonio.

No existe un modelo universal. En cambio, el enfoque adecuado se diseña cuidadosamente para reflejar las necesidades, preferencias y aspiraciones únicas de cada familia.

¿Por qué la ubicación del family office importa más de lo que creés?

Una de las decisiones más estratégicas, y a veces difíciles, es dónde ubicar el family office. La ubicación influye en todo, desde la estabilidad y la claridad regulatoria hasta el acceso al talento, la privacidad y el estilo de vida.

La elección de la sede —ya sea la estabilidad de Suiza, el acceso a Asia desde Singapur o el dinamismo de Dubái— debe responder a los vínculos regionales y necesidades de movilidad de cada familia.

Más allá de la ubicación, es vital evaluar dónde reside el patrimonio y qué sistemas jurídicos protegen mejor el legado. En la era actual, incluso un family office virtual puede ser el centro neurálgico para coordinar talento y estrategia global.

¿Cómo proteger el family office para la era digital?

El family office actual debe estar equipada para gestionar información confidencial con seguridad de nivel institucional, integrar herramientas de informes y toma de decisiones en tiempo real, y facilitar la comunicación intergeneracional. La infraestructura, ya sea en la nube o física, debe adaptarse al ritmo y las preferencias de la familia, sin comprometer la confidencialidad.

Reflexiones finales para su patrimonio

Al decidir si su familia necesita un enfoque más estructurado, sugiero analizar tres pilares fundamentales:

  • Su situación actual: ¿Depende de acuerdos informales que podrían flaquear ante demandas crecientes o una sucesión inminente?
  • El propósito más allá de las finanzas: ¿Están los valores y la educación de los herederos respaldados con el mismo rigor que el rendimiento de las inversiones?
  • Asesoría objetiva: La transición hacia un family office no debe ser un compromiso abrumador, sino una evolución gradual y bien planificada.

En un mundo caracterizado por la volatilidad y el cambio acelerado, un enfoque profesional de la gestión patrimonial ofrece algo excepcional: claridad, continuidad y confianza. No es un lujo; es la herramienta para preservar no solo el capital, sino la cultura y la influencia de su familia para las próximas generaciones.

Fuente/Copyright: Julius Baer / María Eugenia Mosquera