Por: Alejandro Javier Rosa
El interés por formar parte de un directorio viene creciendo de forma sostenida entre ejecutivos con trayectoria. Sin embargo, el salto desde roles de gestión hacia la función de director implica un cambio profundo en el perfil, las responsabilidades y la propuesta de valor.
De acuerdo con un informe preparado por el Centro de Corporate Governance de PwC US, el primer paso no es externo sino interno: entender por qué se quiere ocupar esa posición y qué valor diferencial se puede aportar. Este ejercicio es más relevante de lo que parece, ya que los directorios buscan cada vez más perfiles que complementen sus capacidades existentes, no simplemente trayectorias destacadas.
En términos de experiencia, los directorios continúan valorando conocimientos tradicionales como finanzas, industria y operaciones, pero la agenda se está ampliando rápidamente hacia nuevas áreas. Hoy, temas como inteligencia artificial, sostenibilidad y regulación emergen como prioridades para ejecutivos y directorios, lo que exige una actualización constante del perfil del candidato.
Este cambio responde a una transformación más amplia del rol del directorio: ya no se espera únicamente supervisión, sino una contribución activa en la estrategia, la gestión de riesgos y la anticipación de disrupciones. En este contexto, la preparación va más allá de la experiencia ejecutiva. Implica comprender el funcionamiento del órgano, sus dinámicas y sus responsabilidades fiduciarias.
Un aspecto clave, muchas veces subestimado, es la construcción de una marca personal sólida. El posicionamiento profesional, incluyendo publicaciones, participación en foros y visibilidad en redes, puede ser determinante para diferenciarse en procesos altamente selectivos.
A ello se suma el networking: la evidencia muestra que una proporción significativa de las oportunidades en directorios surge a partir de recomendaciones personales. Por eso, comunicar activamente el interés en este tipo de roles y desarrollar vínculos con directores y firmas de búsqueda de candidatos se vuelve un factor crítico.
Finalmente, obtener un cargo en un directorio no debería ser visto solo como un objetivo individual, sino como una relación de mutuo beneficio. Tal como sugiere el informe de PwC US, la pregunta central no es únicamente “qué puedo obtener”, sino “qué valor sostenible puedo aportar”.
En un entorno donde las expectativas sobre los directorios siguen aumentando, quienes aspiren a integrarlos deberán combinar experiencia, actualización permanente y una clara propuesta de valor. El desafío no es solo acceder, sino estar a la altura del rol.
